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ENTRETENIMIENTO

Publicado 9 octubre, 2026

Natalia Palomares revela
la faceta más protectora de Shakira


Foto: Getty Images.


La bailarina de la gira Las Mujeres Ya No Lloran compartió detalles de la convivencia con la colombiana, los sacrificios del tour a su lado.


Natalia Palomares y su lado más cercano a Shakira


Foto: Europa Press.


Shakira es conocida por su energía sobre el escenario, sus coreografías y la conexión que mantiene con millones de seguidores. Sin embargo, detrás de los grandes espectáculos también hay una faceta más íntima que conocen quienes trabajan junto a ella. Natalia Palomares, una de las bailarinas de su gira Las Mujeres Ya No Lloran World Tour, habló sobre esa dimensión de la artista colombiana y destacó su actitud protectora con las personas de su entorno. En una entrevista concedida durante la residencia de Shakira en Madrid, Palomares aseguró que la cantante suele estar pendiente del bienestar de quienes la acompañan. “Es cuidadora por naturaleza. Siempre está pendiente de que estés bien, te ofrece ayuda y, si tienes algún problema y está en su mano solucionarlo, va a intentar hacerlo”, contó al describir una faceta que, a su juicio, podría sorprender a muchos de sus admiradores.

La bailarina también explicó que la conexión de Shakira con el público está relacionada con la honestidad con la que ha compartido sus experiencias personales a través de la música. Para ella, la discografía de la barranquillera permite seguir diferentes etapas de su vida, incluidas aquellas en las que se ha mostrado vulnerable. Esa capacidad de transformar las emociones en canciones, señaló Palomares, hace que muchas personas encuentren en sus letras experiencias con las que pueden identificarse y que incluso les ayudan a procesar situaciones difíciles. Aunque la dinámica de la gira deja poco espacio para conversaciones tranquilas, la bailarina aseguró que durante las grabaciones de videoclips o las jornadas extensas de ensayo sí surgen oportunidades para compartir con la artista de una manera más personal.


Las horas de trabajo y sacrificios detrás de cada concierto


Foto: Europa press.


El público disfruta de aproximadamente dos horas y media de música, cambios de vestuario y coreografías, pero la preparación de cada presentación comienza mucho antes de que Shakira aparezca en escena. Palomares describió una rutina que suele arrancar con la llegada del equipo al recinto alrededor de las 15:00 horas. Después del traslado, los bailarines organizan sus actividades, comen, participan en las pruebas de sonido cuando están programadas y acuden a sesiones de fisioterapia para recuperarse de la exigencia física acumulada.

El maquillaje suele comenzar entre las 18:30 y las 19:00 horas. Luego llega el turno del peinado y del vestuario oficial, antes de recibir la señal para salir al escenario. Una vez termina el espectáculo, el equipo se cambia, cena en los camerinos y, si hay familiares o amigos entre los asistentes, aprovecha para saludarlos antes de regresar al hotel cerca de la medianoche. La bailarina reconoció que el ritmo de trabajo también implica cansancio y momentos emocionalmente difíciles. Viajar de manera constante, permanecer lejos de casa y perderse ocasiones importantes para compartir con familiares y amigos son algunos de los sacrificios de esta profesión.

A esa exigencia se suman las horas de ensayo y los dolores corporales asociados a bailar durante periodos prolongados. “El público ve esas dos horas y media sobre el escenario, pero para que esas dos horas y media existan hay muchísimas horas de trabajo detrás que nadie ve”, explicó. Palomares también resaltó la importancia de cuidar la salud mental durante una gira de estas características. Según dijo, la intensidad de las emociones, los desplazamientos continuos y la distancia del entorno habitual hacen necesario contar con herramientas para gestionar lo que se siente. Para ella, el bienestar psicológico es tan importante como la preparación física. Pese a las dificultades, la bailarina considera que las experiencias positivas compensan los sacrificios y confesó que no quiere que la gira termine. Formar parte de un espectáculo de esta magnitud junto a una artista que ha admirado durante años representa, según expresó, una recompensa a mucho tiempo de esfuerzo.


Anécdota de vestuario


Foto: Getty Images.


Entre las historias que Palomares compartió, una de las más curiosas tiene que ver con su trabajo detrás de los vestuarios de la cantante. Durante años, la bailarina participó en las pruebas de ropa de Shakira, pues ambas tienen medidas similares. Esto hizo que se convirtiera en modelo de prueba de algunos de los atuendos que después lucía la artista. “Antes de verla llevar muchos de sus looks, yo ya había pasado horas probándomelos”, recordó entre risas. La anécdota muestra una parte poco visible del proceso de preparación de la imagen de la cantante, en el que cada detalle del vestuario debe ajustarse a las necesidades del espectáculo. Pero hubo otro momento que adquirió un significado especial para ella: el gesto del corazón que Shakira ha incorporado recientemente a algunas de sus presentaciones. Palomares contó que se trata de una señal que suele intercambiar con su pareja, Andrea, durante los conciertos. Mientras ella la hace desde el escenario, su pareja responde desde el público.

En una ocasión, durante los ensayos de la final de la FIFA, la bailarina se despidió de Shakira haciendo ese gesto. A la cantante le gustó y decidió incluirlo en sus propias rutinas, según relató Palomares. La bailarina explicó que la pose también tiene un detalle técnico relacionado con el bevel, una posición característica de los pies utilizada en la disciplina de heels, que ella misma enseña. Por eso, verla repetida en los conciertos tiene para ella un valor especial. Más allá de las anécdotas, Palomares aseguró que una de las mayores lecciones que ha aprendido de Shakira es la importancia de mantener la curiosidad y no dejar de trabajar para mejorar, incluso después de alcanzar el éxito. La exigencia de la artista y su disposición a seguir probando nuevas ideas son cualidades que la bailarina admira.



En esta etapa de su carrera, Palomares busca combinar su trabajo como intérprete con una participación cada vez mayor en la coreografía y la dirección artística. Su objetivo es continuar bailando mientras pueda, explorar su faceta creativa y construir una trayectoria sostenible sin descuidar su vida personal. Su testimonio ofrece una mirada al esfuerzo colectivo que sostiene la gira de Shakira y a la relación profesional que se construye lejos de los focos, donde la disciplina, el cuidado mutuo y la pasión por el escenario son tan importantes como el espectáculo que finalmente llega al público.


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