Oops!... Lo sentimos, este sitio se ha desarrollado para navegadores modernos con el fin de mejorar tu experiencia.

Para que lo puedas disfrutar es necesario actualizar tu navegador o simplemente descargar e instalar uno mejor.

  • impuestos
  • DE LA DIRECTORA

    Publicado 5 enero, 2017

    Edición 126 Diciembre 2016 – La Cosecha

    Por Mayra Lucía Ríos C.
    Maquillaje y peinado: Nidia F

    Nuestra existencia en este planeta es hermosa y perfecta vista desde una perspectiva diferente a como la podemos ver cuando la miramos de afuera hacia adentro. Venimos a este mundo a aprender que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana.

    Fuimos creados a imagen y semejanza de un Padre poderoso que nos ama infinitamente y nos guía, y a la vez nos da la libertad suficiente para tomar nuestras propias decisiones de acuerdo a lo que queremos vivir en cada experiencia de vida.

    Cuando llegamos al mundo terrenal, ya venimos preparados y con todas las herramientas necesarias para lograr lo que queremos. La clave está en vivir conscientes de lo que somos y en recordarlo permanentemente. En comprender que somos responsables del 100% de lo que vivimos cada segundo de nuestra existencia. En que todo lo que damos es lo que recibimos. Y que en esto consiste la vida, en sembrar aquello que quieres recoger para ti.

    ¿Qué quieres recoger? Ahí está la parte importante en la que tenemos que trabajar.

    Mi sugerencia hoy es que reflexiones sobre qué quieres obtener en tu época de recogida. ¿Qué frutos quieres saborear y comer?

    La siembra debes hacerla permanente, diariamente y en cada respiro que hagas. Tienes que ser consciente de que, en cada paso que das, vas sembrando y tienes la opción de escoger que tipo de semillas quieres utilizar para recoger los frutos deseados. No te olvides que la cosecha mayor es la que recogemos al final de nuestros días en este mundo.

    Qué quieres obtener en tu época de recogida. ¿Qué frutos quieres saborear y comer?

    Por esto mi invitación a ti, que me lees, es que revises y escojas, primero, el terreno donde quieres sembrar; segundo, qué clase de semillas quieres utilizar; tercero, el cuidado y el abono que utilizarás para que esas semillas crezcan fuertes y saludables.

    Recuerda que tú eres el único dueño de tu siembra y que debes protegerla, estar atento a la frecuencia con que debes regarla y a los momentos que debes dedicar para contemplarla y disfrutar de su belleza y magnitud.

    Llegó diciembre y estamos en el mejor momento para reflexionar sobre lo que sembramos en este año que acaba y que queremos en el año que está por venir.

    Te sugiero dediques en este mes unos minutos de tu día a reconocer quién eres y proyectar las siembras que harás en el 2017.

    Y no te olvides de pedir permanentemente al Padre Celestial que limpie en ti las memorias dolorosas que en tu presente ocasionan conflictos y desarmonía en tu relación con los que te rodean y que no te permiten recoger la cosecha que deseas.

    Son tres pasos que debes seguir: perdonarte, agradecer y amar. Puedes decirte interiormente muchas veces todos los días: Lo siento, perdóname, gracias, te amo.

    En Actual queremos, para lo que falta del 2016 y lo que viene en el 2017, seguir sembrando en nuestros lectores semillas de amor, perseverancia, gratitud, abundancia y prosperidad para cosechar tu lealtad y acompañamiento en cada una de nuestras ediciones.

    Que la época de Navidad sea un tiempo de reflexión y aprovechamiento para decirles y demostrarles a los que amas cuán importantes son para ti.

    Comments

    comments

    AQUÍ

  • Publicidad