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MÚSICA

Publicado 23 septiembre, 2026

Shakira y Bad Bunny
Una nueva fórmula


Foto: Getty Images.


La presencia de influencers, celebridades y seguidores seleccionados en sus shows evidencia cómo las redes sociales se convirtieron en parte del espectáculo musical.


Shakira lleva a Madrid una fórmula que ya había probado Bad Bunny



La residencia de Shakira en Madrid no solo está llamando la atención por su escenario, el repertorio o la propuesta de Macondo Park. Uno de los elementos que más comentarios ha generado en redes sociales ocurre incluso antes de que la cantante llegue al escenario. Durante el inicio de sus conciertos, la artista recorre parte del público acompañada por personas vestidas con capas plateadas y gafas oscuras. Entre ellas aparecen seguidores seleccionados y, en lugares destacados, figuras conocidas de la música, la televisión y las redes sociales.

El recurso, denominado “Camina con la loba”, ya había formado parte de otros conciertos de la gira y ahora adquirió especial visibilidad durante las presentaciones de Madrid. En las primeras noches participaron artistas como Chanel y Vicco, mientras que posteriormente aparecieron Paula Echevarría, su hija Daniela Bustamante y la influencer Lola Lolita. Marta Díaz, Lucía Bellido y Mar Lucas también formaron parte de esta dinámica en una de las fechas siguientes. La estrategia tiene un efecto evidente: convierte un momento previo al concierto en contenido para redes sociales y hace que los nombres de quienes acompañan a Shakira también formen parte de la conversación alrededor de cada presentación.



La comparación con la ‘Casita’ de Bad Bunny


El paralelismo con Bad Bunny surge por una razón concreta. Durante su gira DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour, el artista puertorriqueño convirtió la llamada “Casita” en uno de los espacios más comentados de sus conciertos. La estructura permite reunir a celebridades con personas seleccionadas entre el público, generando escenas que posteriormente circulan ampliamente por TikTok, Instagram y otras plataformas.


Foto: Redes sociales.


El concepto incluso provocó debates sobre los perfiles de algunas de las personas escogidas. Con el avance de la gira se introdujeron cambios y se amplió la diversidad de los participantes, según documentó El País. En el caso de Shakira existe una diferencia importante: su recorrido se integra directamente al comienzo del espectáculo y está vinculado con la identidad de “la loba”, uno de los símbolos más reconocibles de esta etapa de su carrera. Además, la propuesta madrileña combina a figuras públicas con seguidores que han sido seleccionados previamente mediante concursos y plataformas digitales, de modo que la participación no queda limitada a celebridades.


Concierto y contenido: una tendencia que gana espacio


Foto: @shakira.


La coincidencia entre ambos espectáculos refleja un cambio en la manera de diseñar algunos grandes conciertos. La experiencia ya no termina cuando el artista abandona el escenario: determinados momentos están pensados para continuar circulando en internet. La llegada de Shakira a Madrid ha generado precisamente ese efecto. Videos de sus acompañantes, fragmentos del recorrido y escenas del espectáculo se han multiplicado en redes desde el comienzo de su residencia europea. Este fenómeno tampoco se limita a Shakira y Bad Bunny. Otros grandes espectáculos recientes han incorporado elementos visuales y momentos especialmente susceptibles de convertirse en contenido viral.

Un análisis publicado por El País señaló cómo las giras de artistas como Bad Bunny, Karol G y Rosalía han llevado esa lógica de viralidad a distintos niveles. En Madrid, Shakira suma además un componente cultural a esta estrategia con Macondo Park, un espacio creado alrededor de su residencia que amplía la experiencia más allá del escenario. Así, la coincidencia con Bad Bunny no necesariamente está en que ambos hayan diseñado el mismo espectáculo, sino en una transformación más amplia de la industria: los asistentes, los invitados y las imágenes que generan también pueden convertirse en parte de la narrativa de un concierto.


Foto: @shakira.


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