Oops!... Lo sentimos, este sitio se ha desarrollado para navegadores modernos con el fin de mejorar tu experiencia.

Para que lo puedas disfrutar es necesario actualizar tu navegador o simplemente descargar e instalar uno mejor.

MÚSICA

Publicado 11 abril, 2026

Montaner en Bogotá
Nostalgia, fe y clásicos en una noche que unió generaciones


Foto: Getty Images.


El cantautor argentino-venezolano Ricardo Montaner ofreció en Bogotá un concierto cargado de clásicos, mensajes íntimos y una conexión intergeneracional que marcó su gira “El Último Regreso”.


Un repertorio que cruzó generaciones


El escenario del Movistar Arena fue el punto de encuentro para un público diverso que respondió con entusiasmo a cada canción. Desde los primeros acordes, el artista construyó un recorrido por los temas que han definido su trayectoria. Canciones como Yo que te amé, Será y Castillo Azul abrieron una velada que avanzó entre clásicos del repertorio romántico. La propuesta escénica, respaldada por una orquesta en vivo, mantuvo un formato sobrio centrado en la música y la voz. El concierto incluyó además un segmento tipo popurrí, en el que el cantante integró varios de sus éxitos para responder a las expectativas del público, consolidando una narrativa musical continua.


Entre la intimidad y la fe


Foto: Getty Images.


Más allá de la música, el espectáculo estuvo atravesado por intervenciones habladas en las que el artista compartió reflexiones personales. En varios momentos, abordó su espiritualidad y la forma en que esta influye en su carrera y en su relación con el público. Estas pausas marcaron el ritmo del concierto y aportaron un tono introspectivo, en contraste con la energía de las interpretaciones musicales. La interacción con los asistentes se mantuvo constante, con respuestas inmediatas en forma de aplausos y ovaciones. El discurso también incluyó referencias a su vida personal y a su proceso creativo, reforzando el carácter autobiográfico de la presentación.


Orígenes, identidad y un cierre emotivo


Uno de los momentos centrales de la noche estuvo dedicado a su historia migratoria. El artista evocó su infancia entre Argentina y Venezuela, así como el impacto de estos cambios en su vida y carrera. En ese contexto, extendió un mensaje de reconocimiento hacia Colombia por la acogida a migrantes venezolanos, estableciendo un puente simbólico entre sus experiencias personales y la realidad regional. El cierre del concierto mantuvo el tono emotivo con interpretaciones como Me va a extrañar y La Gloria de Dios, consolidando una despedida que combinó música, memoria y mensaje espiritual dentro de la gira “El Último Regreso”.


Foto: Getty Images.



AQUÍ

  • Publicidad

  • Publicidad