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DEPORTE

Publicado 24 abril, 2026

Checo Pérez pisa el acelerador en la Fórmula 1


Foto: Getty Images.


El piloto mexicano vuelve a la Fórmula 1 con Cadillac, enfrentando cambios radicales en el deporte y asumiendo el desafío más exigente de su trayectoria.


Un regreso que no es un simple retorno


Para Sergio ‘Checo’ Pérez, volver a la parrilla de la Fórmula 1 no significa retomar donde lo dejó, sino empezar desde cero. Su fichaje con Cadillac F1 Team marca una etapa completamente distinta: un equipo en construcción, nuevas dinámicas y la presión de liderar un proyecto que apenas toma forma. Tras meses lejos de la competencia, el mexicano reconoce que el tiempo fuera de las pistas jugó a su favor. Cadillac, asegura, llega mejor preparado a una cita clave: el Gran Premio de Miami. Es el primer gran termómetro para medir el verdadero potencial de la escudería.


Desafío y legado


Foto: Getty Images.


Lejos de los discursos complacientes, Pérez lo dice sin rodeos: este es el mayor reto de su carrera. No solo por la exigencia deportiva, sino por lo que implica construir competitividad desde adentro. El piloto mexicano no es ajeno a la presión, pero ahora carga con una responsabilidad distinta: convertir a Cadillac en un contendiente real. En ese camino, contar con la experiencia de Valtteri Bottas como compañero representa un respaldo clave dentro del garaje. Su ambición pasa por ganar carreras, sumar puntos, consolidar el equipo y demostrar que el proyecto tiene futuro. En sus palabras, el objetivo es llevar a la escudería “al siguiente nivel”.


Una Fórmula 1 que desconcierta incluso a sus protagonistas


El regreso de Checo coincide con la transformación de la categoría. La introducción de motores híbridos con 50% de energía eléctrica ha cambiado las reglas del juego, generando incertidumbre incluso entre pilotos e ingenieros. Para Pérez, la actual F1 es difícil de descifrar. La lógica tradicional —ser más rápido en curvas y rectas— ya no siempre aplica. Ahora, la gestión de la energía eléctrica puede definir el rendimiento, al punto de que ir más lento en ciertos momentos puede resultar más efectivo. El espectáculo también entra en debate. Según el mexicano, los autos han perdido parte de la emoción que los caracterizaba, y la experiencia en pista se ha vuelto más compleja e impredecible.


Foto: Getty Images.


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