Carlos Andrés Guzmán
Una herencia exquisita
Carlos Andrés Guzmán.
Como representante de la segunda generación de Pepe Anca y Sabina Restaurante, este abogado de profesión busca preservar la esencia de las marcas junto con la calidez y calidad que las han hecho únicas.
Legado y responsabilidad
Pepe Anca
Con 35 años en el mercado, se trata de la parrilla más excelsa de Barranquilla y una de las mejores del país.
“Soy alguien que prácticamente creció dentro de un restaurante”: así se presenta Carlos Andrés Guzmán Badrán al principio de nuestra entrevista. Y continúa: “Por ello, la gastronomía para mí es creación de experiencias y construcción cultural, no solo cocina”. Titulado como abogado en la Universidad del Norte, su día a día exige una mezcla de sensibilidad por el detalle y disciplina gerencial que hermana su origen con su profesión de forma armoniosa. Asumir las riendas de Pepe Anca y del restaurante Sabina no fue un simple relevo formal; implicó aceptar la responsabilidad de marcas que “han pasado a formar parte de la vida de muchas personas”. Para Carlos eso supone preservar pilares innegociables relacionados con la calidad del producto, la generosidad en la porción y la hospitalidad, y, al mismo tiempo, adaptar la operación. “En gastronomía no existen las segundas oportunidades: cada jornada vuelves a abrir las puertas y tienes que demostrar nuevamente quién eres como marca”, señala.
Respetar lo intocable y evolucionar alrededor
Conservar y renovar son los elementos clave del dilema que asumió Carlos Andrés. Al respecto, indica: “El punto de partida es entender con absoluta claridad qué es lo que no se puede tocar”. En Pepe Anca, ese núcleo se encuentra representado por el carácter clásico del ‘steakhouse’; en Sabina, la intención fue crear un concepto más contemporáneo que no olvidara la filosofía de calidad y servicio de su casa matriz.La innovación que impulsa no busca sustituciones radicales, sino una evolución sustentada en la mejora de procesos internos, la profesionalización de la operación y el desarrollo de conceptos que dialoguen con los hábitos actuales de consumo. “Sabina nace justamente desde esa visión de evolución: un concepto con identidad propia, más contemporáneo, pero que comparte la misma filosofía que nos define”, explica Carlos. Bajo su dirección se han implementado mejoras en gestión, atención al cliente y coherencia estética que mantienen vivas ambas marcas ante nuevas generaciones, respetando la esencia de aquello que los ha hecho reconocidos.
Del plato al recuerdo
“La hospitalidad es, ante todo, un arte profundamente humano”.
Carlos Andrés Guzmán.
Sabina Restaurante by Pepe Anca
Combina la cultura y la cocina españolas con la exquisita parrilla de su casa matriz.
Guzmán insiste en que hoy la experiencia gastronómica supera al plato. Se trata de un entramado en el que la música, la iluminación, el servicio y la narrativa cobran tanta importancia como la receta. “El plato sigue siendo el centro, pero alrededor de él hay muchos elementos que construyen la memoria del cliente”, señala. Por eso, desde la Gerencia trabaja para alinear todos los componentes con la identidad de Pepe Anca, que celebra la carne y el encuentro, y de Sabina, cuyo lenguaje estético es más contemporáneo. En este escenario, para Carlos Andrés uno de los diferenciales clave es el nivel del servicio. “Un buen plato puede impresionar, pero un gran servicio es lo que realmente fideliza”, afirma. Tal convicción guía la definición de los protocolos de atención, la formación del personal y el diseño de experiencias que buscan que el comensal recuerde no solo lo que comió, sino cómo se sintió.
Liderar con respeto y ambición
“Los clientes hoy buscan experiencias auténticas más que propuestas excesivamente pretenciosas”, señala Carlos Andrés al evaluar las perspectivas del negocio. Mantener la excelencia del producto con mejoras en eficiencia operativa y el diseño de conceptos que respondan a nuevas formas de consumo es la manera que él ha encontrado para atender las exigencias del contexto. Para él, el equilibrio entre tradición y renovación solo se sostiene con una visión empresarial clara y comprometida. Carlos Andrés Guzmán Badrán tomó la tarea de hacerlo con ambición responsable. “Asumir este legado no significa simplemente conservar lo que ya existe, sino tener el compromiso de proyectarlo hacia el futuro”, concluye. Su ‘receta’ para que Pepe Anca y Sabina sigan siendo referentes en la mesa local implica conservar su esencia mientras escriben nuevos capítulos en la gastronomía de la ciudad.
“Un restaurante exitoso no se sostiene únicamente por una buena cocina; detrás hay procesos, equipos y disciplina diaria”.
Carlos Andrés Guzmán.
Instagram: @pepeanca y @pepeancalemeridiem
Instagram: @sabinarestaurante