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    Publicado 24 julio, 2017

    ¿Quiénes son los sapiosexuales? 

    Un término se está abriendo paso dentro del poblado mundo de las tendencias sexuales. Se trata de “sapiosexuales” la palabra con la cual distintos expertos refieren a las cuyo interés erótico recae más en la inteligencia que en el físico.
    El término ha sido popularizado más que todo por su uso reciente en redes sociales, pero ya han pasado un par de años desde que se acuñara la palabra a partir del término latín “sapio” la cual, en español, traduce “saber”. De acuerdo a ciertos expertos en psicología de la personalidad, estas personas poseen un rasgo particular que engloban bajo la idea de contar con “apertura a la experiencia”.
    Los sapiosexuales no están necesariamente desinteresados en los cuerpos atléticos y los rostros guapos, entre otras características típicas de la atracción física, pero sí ubican por encima de todo lo demás, una conversación estimulante con una persona que los lleve por distintas formas de pensar y retarse a sí mismos. De hecho, en esta actividad, encuentran un juego sexual difícil de superar.
    La atracción por el intelecto es de vieja data, pero utilizar este término para describir el gusto sensual por la inteligencia a un nivel físico y emocional, es una práctica relativamente reciente.

    La orientación y el género no determinan ni cambian el gusto erótico por la inteligencia, pero sí se ha concluido que más mujeres se identifican como sapiosexuales, probablemente porque en el camino hacia la excitación, ellas busquen estímulos adicionales a los físicos, que podrían ir desde palabras y frases románticas, hasta frases más intelectuales e incluso filosóficas.
    De esta manera, el sapiosexual encuentra en su pareja la posibilidad de emprender un viaje a través de numerosas ideas, sensaciones y sentimientos interesantes y poco comunes. No se trata, entonces, de una identidad fijada y obsesionada con la inteligencia, sino de encontrar en la mente de la pareja el estímulo adecuado para el órgano sexual más importante de todos: el cerebro.

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