Oops!... Lo sentimos, este sitio se ha desarrollado para navegadores modernos con el fin de mejorar tu experiencia.

Para que lo puedas disfrutar es necesario actualizar tu navegador o simplemente descargar e instalar uno mejor.

  • ACTUALIDAD

    Publicado 23 junio, 2018

    LA PATERNIDAD AL FILO DE UN JUZGADO

    El caso de los hombres que buscan desesperadamente en la ley garantías para ejercer su derecho a la paternidad ante situaciones en que la pareja aísla a los hijos de sus progenitores.

    “Escuchar que mi hija diga: ‘Papi, te amo’, eso para mí es lo más maravilloso del mundo…. Ella tiene 11 años… pero no la puedo ver, ni escuchar a raíz de los problemas que tengo con la mamá”, cuenta Juan Arrieta con la voz apagada al mencionar la separación y recordar el tortuoso proceso legal que adelanta para poder ejercer su derecho a la paternidad. Para él esto se traduce en tiempo, espacio, comunicación, el derecho a seguir siendo parte de la vida de sus hijos. Como el de Juan, son muchos los casos que silenciosamente circulan por los juzgados de familia, una problemática vigente que vale la pena analizar a propósito del Día del Padre.

    Según cifras generales del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, corte del año 2017, la última década en el país arrojó como resultado un total de 77.205 solicitudes ante esta entidad por temas de divorcios en familias. De esta cifra, 64.025 casos corresponden a procesos para custodia de niños, niñas o adolescentes. Otros 7.230 son trámites de regulación de visitas. Y 5.950 son procesos para investigación de paternidad.

    La historia de Juan Arrieta es una más dentro de ese universo de cifras oficiales. En su caso, la ruptura del matrimonio ocurrió en 2013. Los conflictos comenzaron cuando se quedó sin empleo, entre otros factores que deterioraron la relación marital. Los términos de la separación empeoraron cuando su expareja decidió cortar la comunicación de él con su hija.

    “Como la mamá de mi hija le puede dar económicamente todo, siente que no necesita de un hombre. He venido padeciendo porque las leyes favorecen más a la mujer en ciertas cosas, pero gracias a Dios los jueces se han dado cuenta de la manipulación que ella ejerce sobre la niña para dañar la relación conmigo; tiene un nombre: alienación parental”, relata Arrieta quien no ve a su hija desde septiembre de 2017.

    LOS PADRES SIN SUS HIJOS, LOS HIJOS SIN SUS PADRES

    Para leer el articulo completo, adquiera la última edición de La Revista Actual

    Comments

    comments

    AQUÍ

  • Anuncios