Vanessa Donado
Un legado de armonía
La barranquillera volvió a su ciudad natal para asumir la dirección administrativa de la Escuela Julie de Donado, toda una institución de la danza en el Caribe.
Sostener y avanzar
Regresar a Barranquilla después de una exitosa vida profesional en Estados Unidos fue para Vanessa una decisión del corazón. Ella cuenta que creció en la escuela de su madre prácticamente desde que estaba en el vientre y que la experiencia formativa la llevó a trabajar como profesora de danza en Miami antes de fundar empresas propias en diversos sectores, a las cuales aún se encuentra vinculada. El fallecimiento de su padre y las circunstancias derivadas de la pandemia la impulsaron a volver a Colombia y a dedicar parte de su tiempo a la escuela. “Pero lo que empezó como un reencuentro con las raíces, se convirtió pronto en una pasión de jornada completa”, relata. La transición la puso al frente de una tarea compleja: entender, respetar y transformar una marca con más de cinco décadas de historia sin desvirtuar su identidad artística.
Vanessa define su rol como eminentemente ejecutivo —mientras su madre, Julie de Donado, conserva la dirección artística— y destaca los beneficios de introducir estructura empresarial al proyecto. Tecnología, expansión de sedes, profesionalización administrativa y una gobernanza que sostiene la calidad formativa son ahora elementos clave de una institución que siempre se enmarcó en la excelencia. “Me tocó cargar con muchas expectativas. Tener a 550 niñas felices, a 550 mamás felices es difícil, pero con asertividad y autenticidad lo he ido logrando”, explica Vanessa.
Mantener la esencia artística
Vanessa enfrenta a diario el dilema que implica toda sucesión: conservar lo que hizo grande a la institución y, al mismo tiempo, hacerla evolucionar. La directora administrativa resume este reto con claridad: “Hay que seguir creciendo todos los días”. La historia misma de la escuela lo ilustra. Recuerda que el sueño de su madre nació en un garaje, creció en la casa familiar y, a fuerza de creatividad y constancia, fue ganando salones y público; la expansión física reflejó la fidelidad a un proyecto estético que forjó reinas del Carnaval y capitanas de los clubes más prestigiosos de Barranquilla. “Las niñas de hoy en día son distintas y ellas mismas piden otras cosas; la vida te da la oportunidad de ir moviendo las fichas para transformar sin perder la esencia”, explica Vanessa. Ese ritmo de cambio requiere liderazgo firme y una comunicación hábil con las familias, cuya opinión sigue teniendo peso en el día a día de la escuela.
“No quiero reemplazar; quiero fortalecer lo que mi madre ha construido: un legado en el que las familias barranquilleras pueden confiar; una huella en el corazón de las niñas que pasan por nuestros salones”.
Vanessa Donado
Pasado y presente
Emoción y pulso
Asumir una escuela con historia implica también gestionar la percepción social y las emociones propias. Vanessa considera que sentir miedo ante la responsabilidad no es una debilidad, sino una conciencia. “Hay que tenerle miedo a quedarle mal a la historia que se nos delega”, señala. Su consejo para quien asume retos semejantes es entender primero lo que se quiere y respetar el legado para poder transformarlo. Y aunque reconoce que el miedo es natural, es tajante al declarar que “debe ser vencido”.
La Escuela Julie de Donado es hoy un organismo en crecimiento que sigue superando retos. Vanessa insiste en que la institución “se construye todos los días”, pues la reputación no se hereda, sino que debe renovarse con trabajo estructurado. Ella recibe con gratitud la responsabilidad de hacer crecer el sueño de su madre, de liderar una herencia viva que ha impactado a miles de familias por cerca de medio siglo. Como líder de esa visión, Vanessa Donado espera mantener la armonía entre el crecimiento de la marca y la autenticidad artística que la ha caracterizado siempre. “Liderar es un poco como bailar. Toca responder al ritmo de los tiempos, recibir los retos con elegancia y construir una representación que perdure en la memoria de todos”, concluye.
Instagram: @escuelajuliedonado @vanessadonado