Oops!... Lo sentimos, este sitio se ha desarrollado para navegadores modernos con el fin de mejorar tu experiencia.

Para que lo puedas disfrutar es necesario actualizar tu navegador o simplemente descargar e instalar uno mejor.

ACTUALIDAD

Publicado 18 noviembre, 2021

Columna

Tolerancia: el camino hacia un mundo mejor

Por: Mabel Katz / Instagram @mabelkatz

La tolerancia es un regalo mágico que nos permite convivir pacíficamente en el mismo planeta. Vivir como buenos vecinos y amigos mientras trabajamos hacia objetivos comunes que elevarán y apoyarán a nuestra sociedad. La tolerancia no es sólo la columna vertebral que permitirá a nuestro mundo vivir en armonía, también es el escalón para traer paz duradera a nuestros corazones.

Más que eso, la tolerancia es un principio espiritual esencial que nos guía sobre cómo vivir vidas más conscientes, mientras nos recuerda que todos estamos conectados por el mismo hilo del Universo. Todos venimos de las estrellas, somos parte de la misma Divinidad. De hecho, en el momento en que reconocemos que todos somos seres espirituales, ya no hay espacio para la intolerancia (juicio). Sólo hay espacio para la aceptación y el amor. En Ho’oponopono, el arte ancestral Hawaiano, sabemos que lo que vemos en los demás, está en nosotros, memorias que se repiten en tu subconsciente.

Desafortunadamente, en estos días, la tolerancia es una mercancía rara y a menudo mal entendida. Muchos cínicos te dirán que la tolerancia ya no existe (suponiendo que podrían definirla). Por supuesto, no es necesario vivir en los Estados Unidos para saber que somos un mundo dividido por mucho más que océanos y montañas. Estamos divididos por la política, la religión, la clase social, la economía, y tantas otras cosas que hemos discutido una y otra vez.

Pero la verdad es que cuando observes mucho más de cerca, te darás cuenta de que estas “divisiones” son realmente las manifestaciones de algo más grande y profundo. Ponlo bajo el microscopio, y notarás que en realidad estamos divididos por la desconfianza, el miedo, la ira, los juicios, las opiniones y las creencias limitantes. En resumen, no estamos separados por lo que somos, sino por lo que pensamos y creemos.

En el mundo fracturado de hoy necesitamos, más que nunca, encontrar maneras de acercarnos. No se me ocurre algo mejor para empezar que la tolerancia. Creo que a pesar de todas las tormentas separadoras que estamos experimentando, estamos a punto de embarcarnos en una nueva era. Este es nuestro momento de unirnos y comenzar el largo y sano viaje de traer el amor y el respeto de vuelta a nuestro diálogo global. Es hora de que volvamos a ser la gran familia que somos.

Por supuesto, como parte de este viaje, tenemos que tener cuidado en definir la tolerancia en primer lugar. Muchas personas confunden la tolerancia con el acto de “aguantar”, soportar a las personas. A menudo, aceptamos a alguien mientras en secreto lo juzgamos, o creemos que tenemos razón, o que somos mejores, o que estamos por encima… Ese es el ego disfrazado de tolerancia, y es un veneno silencioso que divide.

Los tiempos difíciles de hoy requieren una nueva clase de tolerancia, una que enseñe a nuestros hijos (nuestro futuro) las verdades universales que los ayudarán a construir un nuevo mundo.

Este nuevo plan de tolerancia debe estar vacío de ego y libre de todo juicio y pensamiento negativo. Esta nueva tolerancia debe incluir el perdón, la paciencia y el respeto.

De esta nueva tolerancia debe nacer el amor, la empatía, y la curiosidad que se nos presenta cuando buscamos entender y apreciar a quienes entran en nuestras vidas. Debemos reconocer y apreciar lo que tenemos en común: nuestras fortalezas e imperfecciones, nuestras esperanzas y luchas. Y, por supuesto, al mismo tiempo debemos aceptar y celebrar nuestra diversidad cultural, religiosa y racial como un tesoro que nos enriquece a todos.

Pones todo esto junto y, en última instancia, esta nueva tolerancia debe surgir de nuestros corazones y del núcleo de nuestro Ser. Es a partir de este espacio sagrado de libertad y amor donde podremos cruzar puentes para que podamos encontrarnos donde estamos.

Así es como construiremos un nuevo mundo juntos, un mundo amoroso y pacífico donde todos sean bienvenidos. Te invito a vivir en Zero Frequency®.

Mabel Katz es una conferencista, autora y líder de seminarios internacionalmente aclamada, reconocida como una autoridad líder en Ho’oponopono, el antiguo arte y práctica hawaiana para lograr una mayor claridad de propósito y vivir y trabajar de manera más efectiva. Ha elaborado una serie de conferencias magistrales, charlas y seminarios para corporaciones, empresas e individuos – incluyendo seminarios para niños – que aplican las prácticas de Ho’oponopono para acercar a las empresas a todo su potencial y dar a las personas una ventaja en el trabajo y en todas las áreas de la vida.
Basándose en el uso del perdón y la gratitud, sus presentaciones se centran en formas prácticas de llegar a lo que ella llama Zero Frequency®, un estado en el que estamos libres de recuerdos restrictivos. Desde la claridad de Zero, soluciones excepcionales se hacen evidentes y se pueden tomar excelentes decisiones.
Mabel también ha recibido reconocimiento por su trabajo en apoyo de la paz mundial. Honrada con la prestigiosa Bandera de Paz Mil Milenios de Paz 2012, destacando su iniciativa de paz mundial, Paz Interior es Paz Mundial, fue reconocida oficialmente como una de las embajadoras de paz preeminentes del mundo y el 1 de enero de 2015 fue galardonada con el prestigioso Public Peace Prize.

Continúa con:

SEBASTIÁN VIERA: «Con amor las cosas siempre van mejor»

¿Ya leíste nuestra más reciente edición DESCÁRGALA  AQUÍ completamente gratis.

Síguenos en InstagramFacebook YouTube.

Comments

comments

AQUÍ

  • Publicidad

  • Publicidad