Millie Bobby Brown habla por primera vez de su maternidad: “la perspectiva cambia enormemente”
La actriz ha compartido sus primeras reflexiones íntimas sobre la maternidad, tres meses después de que ella y su esposo, Jake Bongiovi, dieran la bienvenida a su hija a través de la adopción
En una reveladora entrevista con Vogue, la estrella de 21 años describió la experiencia como «un viaje hermoso y asombroso» que ha redefinido su visión de la vida.

Foto: FilmMagic
Brown y Bongiovi, de 23 años, se convirtieron en padres primerizos este verano, una decisión que, según la actriz, siempre fue parte de su sueño de vida, influenciada por la experiencia de su propia madre, quien tuvo a su primer hijo a los 21 años.
Millie Bobby Brown, conocida por su trabajo en Stranger Things, enfatizó cómo la llegada de su bebé ha cambiado su enfoque en el día a día:
“La perspectiva cambia enormemente. Las cosas pequeñas se vuelven mucho más preciosas. Nuestros días están llenos de abrazos, risas y amor. Es una alegría interminable”, confesó a la revista, destacando la profunda conexión que ya sienten con su hija.
La joven pareja se ha esforzado por mantener un entorno de «paz y privacidad» desde que anunciaron la adopción en agosto. Este enfoque se extiende a sus responsabilidades como padres, donde la igualdad es fundamental
Uno de los detalles más destacados que compartió la actriz fue el compromiso de su esposo, Jake Bongiovi, en la crianza, describiéndolo como un verdadero compañero: “Somos 50-50 en todo. Por eso me siento tan agradecida de haberme asociado con él en esta vida: es el padre más increíble”.
Además, la joven madre reveló que, en un gesto que subraya la libertad y el respeto que imperan en su hogar, han decidido esperar a que su hija sea mayor para que ella elija su propio nombre, ofreciéndole la posibilidad de definir su identidad en el futuro.

Foto: Instagram
El anuncio de su maternidad por adopción fue un acto de amor que Millie Bobby Brown había anticipado en entrevistas previas, donde expresó que para ella, «tener un hijo propio no es tan diferente a adoptar», ya que su casa siempre está abierta y llena de amor para cualquiera que entre en ella.