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PERSONAJE

Publicado 4 agosto, 2026

Marietta Morad
Formando ciudadanos universales y personas felices



La rectora fundadora del IDPHU Campestre Bilingüe, quien es una experimentada y prestigiosa maestra, nos expone las fortalezas y valores que hacen de esta una institución educativa reconocida nacional e internacionalmente.


Cuando ya había acumulado una brillante y reconocida trayectoria de 23 años como educadora, Marietta Morad decidió dar un salto cualitativo que era como la coronación de todos sus esfuerzos y sus sueños: fundó, en 1991, en la vía al mar entre Barranquilla y Puerto Colombia, un colegio con unas instalaciones y un enfoque únicos: el IDPHU Campestre Bilingüe.

El Instituto para el Desarrollo del Potencial Humano –que tal es el significado de su sigla— constituye una propuesta pedagógica innovadora, de carácter ecológico, que les permite a los estudiantes realizar sus actividades de aprendizaje en un estimulante entorno inmerso en la naturaleza.


Representa una ruptura con respecto a la escuela tradicional al enfocarse en las habilidades socioemocionales, el desarrollo de talentos (artísticos, lingüísticos, deportivos) y la conciencia ambiental. Ofrece educación bilingüe, con programas de enseñanza temprana del inglés y el francés, e implementa metodologías orientadas a construir una comunidad de estudiantes felices y autónomos.

“En nuestra institución educativa”, afirma Marietta Morad, la rectora, “lo más importante es el ser humano. La nuestra es una escuela feliz donde los niños y jóvenes se forman para ser ciudadanos del universo con una mentalidad global, personas que creen en sí mismas y se atreven a enfrentar cualquier desafío de la vida porque saben que son capaces de lograr sus metas y sus sueños”.

En la actualidad, el IDPHU Campestre Bilingüe ha graduado ya 26 promociones, que, desde la primera de ellas, han mantenido siempre a la institución entre las primeras 20 mejores de Colombia. “Esta última promoción estuvo integrada por 34 estudiantes, de los cuales el 47% están becados en distintas universidades”, señala Marietta con inocultable orgullo.


«El IDPHU recibió el pasado 13 de abril, en Madrid (España), el Premio Excelencia Educativa 2026, que reconoce su calidad académica y su conciencia ambiental».



De hecho, el pasado 13 de abril, en Madrid (España), el IDPHU recibió el Premio Excelencia Educativa 2026 otorgado por Gala Acción Social y la Asociación Española de Escuelas de Negocios (AEEN). “A este reconocimiento no solamente aspiraron colegios de primaria y bachillerato, sino también instituciones de educación superior de todo el mundo”, explica la rectora fundadora. “A nosotros nos distinguieron por la excelencia académica y por enseñar a los niños el cuidado del medio ambiente”.

Otro atributo que caracteriza al IDPHU es que cuenta con un modelo pedagógico propio. Su fundadora, además de su larga praxis como maestra, ha sido siempre una consagrada investigadora de los temas educativos, tarea que tiene como soporte sus estudios de posgrado en psicopedagogía, en educación, en neurocognición y en trastorno del aprendizaje, desarrollados en universidades nacionales y extranjeras. De modo que ella retomó elementos de diferentes insignes pedagogos (Rousseau, María Montessori, Piaget, Sutherland Neill, Glenn Doman) y los integró armónica y coherentemente con sus propios criterios para así constituir un enfoque educativo original y ecléctico. Dice: “Todo va orientado a que los niños encuentren su realización personal mediante una experiencia gratificante, aprendiendo con amor y no con represión ni castigo. Y además de eso, incorporamos la tecnología como una herramienta importante del conocimiento y ahora viene el fomento de la mentalidad empresarial”.


Una carrera gratificante



Marietta lleva 58 años ininterrumpidos dedicada a la enseñanza y ha recibido múltiples distinciones por esa labor. La que ella recuerda con más satisfacción es la condecoración Simón Bolívar con la que el Gobierno nacional la reconoció en 1985 como la mejor educadora del país. En aquel momento estaba al frente de la Fundación Humboldt de Barranquilla, de la cual fue rectora durante 23 años y que convirtió en la mejor escuela pública de Colombia.

“Mi vida profesoral ha sido gratificante —dice—. Ha estado llena de momentos hermosos, de numerosas personas que creyeron en mí”. Su mayor recompensa es ver que sus alumnos se hallan regados por el mundo entero y que son exitosos profesionales.


Esposa, madre y abuela



De raíces libanesas e italianas y nacida en el departamento de Córdoba, Marietta Morad se siente hondamente barranquillera, dado que desde los seis años vive en la capital del Atlántico. Además de los estudios de posgrado que reseñamos, estudió arquitectura y matemáticas en Sevilla (España).

Es amante de la vida familiar y se considera “una esposa, madre y abuela consentidora”. Es la querida “abui” de sus tres nietos, que ya son profesionales. Le encanta la contemplación de la naturaleza y en sus ratos libres corre y levanta pesas.


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