Gabriela Carvajales
El compromiso con una “Piel Real”
Esta dermatóloga barranquillera representa una nueva generación de profesionales que entienden la medicina como un ejercicio de servicio, educación y liderazgo consciente.
El sueño de cuidar desde el conocimiento
Desde muy joven, Gabriela Carvajales tuvo claro que su camino estaría ligado al servicio, una vocación que se afianzó en el Colegio Marymount, donde confirmó que ayudar a otros podía convertirse en un propósito de vida. “Siempre supe que brindar auxilio al prójimo era una búsqueda relevante”, declara. Fue esa certeza la que terminó guiando su camino hacia la carrera de Medicina en la Universidad del Norte y la que luego la llevó a especializarse en dermatología y viajar a territorios exigentes, como Magangué y Cuba, donde entendió que ejercer la medicina implica conocimiento, adaptación y compromiso. “En dermatología, como en cualquier otra rama de la medicina, la búsqueda no es solo atender pacientes con criterio, sino educar, acompañar y devolverle a cada persona la confianza en sí misma”, asegura Gabriela. Para ello, por supuesto, no basta con saber: es necesario ser empático.
Explicar, escuchar y sostener
“Creo en una dermatología cercana, humana y empática, en la que cada paciente se sienta escuchado y acompañado; porque tratar la piel no es solo mejorar su apariencia, sino entender que ella siempre refleja lo que sucede en nuestro interior”.
Gabriela Carvajal.
Gabriela implementa una consulta que rompe con el esquema tradicional. En sus encuentros no se limita a señalar fórmulas, sino que construye espacios de conversación donde el paciente entiende su piel, sus procesos y sus decisiones para garantizar la adherencia a los tratamientos. Esa misma lógica sustenta su idea de liderazgo. Para la doctora, “liderar no es mandar”, sino asumir la responsabilidad de guiar con claridad, generar confianza y sostener al equipo de trabajo incluso en escenarios complejos. Durante su experiencia de servicio en Magangué, por ejemplo —donde trabajó como única dermatóloga—, entendió la importancia de tomar decisiones con recursos limitados, priorizar y, sobre todo, estar atenta al otro. “No se puede ser líder si no se está dispuesta a explicar, escuchar y sostener”, declara.
Lo que define a Gabriela
• Atención dermatológica con enfoque humano y pedagógico, bajo el concepto #PielReal.
• Experiencia en formulación magistral adaptada a contextos de escasez.
• Trabajo comunitario en Magangué y Cuba.
• Compromiso con el aprendizaje continuo y la medicina estética basada en experiencia real.
“Piel Real”: una declaración de principios
“¿Por qué empleamos filtros en las fotografías que nos tomamos? ¿Por qué no nos reconciliamos con nuestra belleza natural?”, pregunta Gabriela para explicar, sucesivamente, su perspectiva estética en el campo de la dermatología. “La piel real no tiene que ser perfecta para ser hermosa”, indica, y lo ilustra con ejemplos válidos: las manchas del leopardo, los contrastes de la cebra, las texturas de la serpiente…
Su intención particular es que cada paciente aprenda a reconocer su piel como parte de su historia, mientras recibe tratamientos para cuidarla y sanarla, sin convertirla en un artificio. Así nació el concepto “#PielReal”, más que un eslogan, una declaración de principios que invita a reconciliarse con la historia y la identidad de cada piel. “Quiero que mis pacientes entiendan que sus pecas, cicatrices, poros y brillo no son imperfecciones, sino rasgos que los hacen únicos e irrepetibles”, indica.
Liderar desde la juventud
Gabriela Carvajales tiene 28 años, estudió en el Colegio Marymount, se formó en Medicina en la Universidad del Norte, se especializó en dermatología y cursó estudios en medicina estética y láser. Sus banderas son el conocimiento, la disciplina y el servicio.
Ciencia, tecnología y visión
Recientemente, Gabriela inauguró su propio consultorio en la prestigiosa clínica Porto Azul. El proyecto, concebido con la ayuda de su familia, marca una nueva etapa en su carrera en la que la tecnología juega un papel clave. Particularmente, la incorporación de un equipo láser CO₂ le permite tratar desde verrugas y lunares hasta cicatrices de acné, estrías, queloides y realizar procedimientos de rejuvenecimiento facial y vaginal.
Si sumamos su probada trayectoria de estudio y trabajo en el ámbito nacional e internacional, estamos ante una figura que encarna el liderazgo de manera consistente. Gabriela Carvajales, sin duda, abandera una nueva generación de mujeres influyentes que, desde el campo de la dermatología, nos enseña que sanar no significa perder identidad. “En tiempos de filtros y artificialidad, yo apuesto por la belleza honesta, por la belleza consciente”, concluye.
Instagram: @gabycarvajalesdermatologa