Fray Camilo Pineda
“El gran desafío es innovar sin deshumanizar la educación”

Con seis décadas de historia, el Liceo de Cervantes fundamenta su fortaleza —según su rector— en que su misión no depende de una sola persona, sino de una comunidad que ofrece continuidad, discernimiento y visión de largo plazo.
El año pasado, fray Camilo Pineda asumió la rectoría del Liceo de Cervantes, prestigioso colegio de Barranquilla que celebró recientemente sus 60 años de labores académicas. Él tiene plena conciencia de lo que esto representa: “Al celebrar seis décadas de servicio educativo, asumimos el legado recibido no como una pieza de museo, sino como una responsabilidad hacia el futuro”.
Señala que recibió “una institución con una trayectoria valiosa, construida por generaciones de frailes, educadores, estudiantes, familias y egresados”. Su responsabilidad, afirma, consiste en “cuidar ese patrimonio y, al mismo tiempo, impulsar una nueva etapa de crecimiento, actualización y posicionamiento”.
Identidad religiosa, preparación profesional y talento humano

El Liceo de Cervantes nació como una obra educativa de la Orden de San Agustín para ofrecer a la ciudad una formación académica exigente, católica y profundamente humanista. Desde entonces, ha formado generaciones de egresados que sirven al país desde diversos campos.
Su historia no puede comprenderse únicamente a partir de sus edificios, programas o resultados. La continuidad de la obra ha sido posible gracias a una comunidad de frailes agustinos formados en teología, filosofía, educación, pastoral y gestión, que ha acompañado cada etapa del colegio y ha trabajado corresponsablemente con educadores laicos de gran calidad.
“Esa unión entre identidad religiosa, preparación profesional y talento humano ha permitido evolucionar sin perder el alma institucional”, indica fray Camilo. Esa identidad también se expresa en las misiones, campañas humanitarias y acciones de pastoral social mediante las cuales estudiantes, familias, docentes y frailes sirven a las comunidades más necesitadas del Atlántico y del país.

Hoy, el Liceo es Colegio del Mundo del Bachillerato Internacional y cuenta con reconocimiento EFQM de cinco estrellas. El propósito de su modelo pedagógico cervantino-agustiniano no es únicamente transmitir contenidos, sino formar personas capaces de pensar con profundidad, amar con rectitud, convivir fraternalmente y actuar con responsabilidad.
Este modelo dialoga con los enfoques contemporáneos de aprendizaje. “Promovemos la indagación, el pensamiento crítico, la comunicación, el desarrollo socioemocional, el bilingüismo, la ciencia, la tecnología, la robótica y el uso ético de la inteligencia artificial”, explica el rector. La fortaleza diferencial del Cervantes, asegura, “está en combinar exigencia y cercanía”. Y agrega: “Queremos excelentes resultados académicos, pero también estudiantes con interioridad, criterio, sensibilidad social y capacidad para servir”.

Con respecto a la inteligencia artificial, considera que “la pregunta verdaderamente importante no es cuánta tecnología entra al aula, sino qué tipo de ser humano queremos formar en una sociedad atravesada por ella”.
“La escuela debe enseñar a utilizar estas herramientas con criterio, ética, creatividad y responsabilidad. La tecnología puede ampliar capacidades, pero no debe sustituir la lectura profunda, la escritura, el razonamiento, la conversación, la sensibilidad ni la relación humana con el maestro”, enfatiza.
Durante el año que lleva al frente de la institución, fray Camilo ha avanzado en la modernización de la infraestructura, la renovación de los espacios de Preescolar y Primaria, el fortalecimiento de las áreas de arte y robótica y el desarrollo progresivo de Horus Cervantes, proyecto de domótica y sostenibilidad del colegio.
“También hemos fortalecido las mallas curriculares, la enseñanza del inglés, el Bachillerato Internacional, los convenios universitarios, el deporte, la pastoral y el acompañamiento a las familias”, informa. Esta gestión se articula mediante el plan CRECE Cervantes 2026-2029, una hoja de ruta orientada a consolidar, renovar, expandir, conectar y elevar la institución.
Cercano, exigente y profundamente esperanzado

Nacido en Calarcá, Quindío, en el seno de una familia trabajadora y humilde, fray Camilo Pineda conserva un profundo amor y gratitud hacia sus orígenes. Es teólogo de UniCervantes, la universidad de los agustinos en Colombia; especialista en Administración y Negocios de la Universidad EAN; especialista en Marketing de la Universidad Argentina de la Empresa; MBA de la Universidad EAN y actualmente doctorando en Gestión en esta misma institución.
Su vida cotidiana transcurre en la comunidad religiosa, compartiendo la oración, la mesa, el diálogo, las responsabilidades y el discernimiento de la misión. Procura reservar tiempo para la lectura, el estudio y la reflexión, “porque dirigir una institución educativa exige responder a lo inmediato sin perder la mirada de largo plazo”. Se considera un hombre cercano, exigente con los procesos, atento a los detalles y profundamente esperanzado.

“El Liceo de Cervantes tiene 60 años de historia y la responsabilidad de seguir siendo nuevo para cada generación”.
Fray Camilo Pineda