Daniel Cabrera
“Más que un colegio, somos una familia que educa”

El director administrativo del Liceo Campestre Bilingüe nos habla de esta reconocida institución educativa que honra su historia mientras se prepara para el futuro.
Pocas veces los conceptos de familia y educación habían logrado en una institución de enseñanza una unión tan profunda y enriquecedora como la que tienen en el Liceo Campestre Bilingüe.
Para empezar, el propio colegio nació en el seno de una familia. A finales de la década de 1980, las hermanas Marta, Lucy y Elena Cabrera establecieron, en la casa donde vivían con su madre, y en horas de la tarde, una jornada de refuerzo académico dirigida a estudiantes de diversas escuelas. Su servicio educativo era tan excelente que pronto los padres de los chicos las animaron para que fundaran un colegio. Y lo fundaron en 1989, ahí mismo, en la calidez de su hogar.

Más tarde, cuando el centro educativo había crecido tanto que ya la casa de ellas no podía albergarlo, el apoyo de los padres de familia fue también decisivo para que, en el año 2000, pudieran cumplir el sueño de construir una amplia y moderna sede, que es la misma que ocupan desde entonces en el km 11 de la vía a Salgar. “Pero esto jamás se hubiera logrado sin el apoyo incondicional de Dios, quien abrió los caminos para que ese sueño fuese una realidad”, como expresa Daniel Cabrera, director administrativo del Liceo Campestre Bilingüe.
A lo anterior hay que agregar que la mayor fortaleza del colegio la constituye su carácter humano, fruto de ese entorno de cercanía familiar que lo caracteriza. Él señala: “Solemos decir que somos mucho más que un colegio; SOMOS UNA FAMILIA QUE EDUCA. Y no existe un lugar más seguro para crecer, aprender y desarrollar el propio potencial que una familia que brinda amor, acompañamiento y confianza”.
Excelencia académica y formación en valores

Hoy por hoy, el Liceo Campestre Bilingüe es una de las mejores instituciones educativas de Barranquilla, que ha graduado ya 26 promociones y que, desde preescolar hasta el grado 11 de bachillerato, ofrece formación de la más alta calidad. “Nuestras fortalezas académicas son evidentes y medibles”, indica Daniel Cabrera. “Nos sentimos orgullosos de estar clasificados en la categoría A+ en las pruebas ICFES y de observar cómo nuestros resultados continúan mejorando año tras año”.
Su modelo pedagógico es la educación personalizada, apoyada en grupos reducidos que permiten conocer verdaderamente a cada estudiante y a cada familia y acompañarlos de una manera mucho más profunda y significativa. “Aquí los estudiantes no son un apellido más en una lista ni un número dentro de una estadística”, explica Cabrera. “Cada niño y cada joven es una persona única, con talentos, sueños, desafíos y necesidades particulares”.

Gracias a ese acompañamiento cercano, el colegio ofrece una educación que equilibra la excelencia académica con la formación en valores, el desarrollo emocional y el crecimiento personal. “Creemos que educar no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino también en formar seres humanos íntegros, capaces de tomar decisiones correctas, actuar con empatía y aportar positivamente a la sociedad”, afirma Daniel.
Él lleva más de 15 años trabajando en el Liceo Campestre Bilingüe, de donde es orgulloso egresado. Como director administrativo de la institución, ha contribuido al fortalecimiento de sus procesos administrativos, logísticos y comerciales. También ha impulsado la incorporación de herramientas tecnológicas y la modernización de distintos procesos que les permiten ser más eficientes y brindar un mejor servicio a las familias.
Igualmente, ha contribuido a abrir cada vez más las puertas del colegio hacia la comunidad y visibilizar el enorme talento de sus estudiantes. “En esa línea, nació Expo Art, nuestra exposición anual de artes, que este año celebra su novena edición”, señala. De igual manera, ha fortalecido la formación artística en música y danza, áreas en las que sus estudiantes han alcanzado importantes reconocimientos en diferentes escenarios y competencias.
El hogar como pilar fundamental

Daniel Cabrera es barranquillero, pero aclara que más importante que el lugar donde nació es el hogar en el cual tuvo el privilegio de crecer. “Fui bendecido al crecer rodeado de personas extraordinarias que marcaron profundamente mi vida. Mi madre, Marta Cabrera, fue el pilar fundamental de mi formación. Junto con mis tías, Lucy y Elena, y mi abuela Petra y luego mi tío Jaime, construyeron un entorno lleno de amor, valores y enseñanzas que me acompañan hasta hoy”.
Es administrador de empresas de la Universidad del Norte, donde también se especializó en Gerencia de Empresas Comerciales. Es asimismo magíster en Innovación Educativa con énfasis en Neuroeducación. Tranquilo, hombre de fe, es un apasionado por la lectura, cuenta con el apoyo de su esposa Carolina y disfruta profundamente su rol como padre de dos maravillosos niños, en quienes encuentra una fuente permanente de motivación.
«Si tuviera que resumir la esencia del Liceo Campestre Bilingüe en una sola frase, diría que nuestra mayor fortaleza es que educamos con excelencia, pero sobre todo educamos con el corazón».
Daniel Cabrera