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    Publicado 1 abril, 2017

    Todo un país unido por Mocoa.

    Mocoa, un caluroso municipio en plena Amazonía y de unos 40.000 habitantes, se encuentra sin fluido eléctrico y sin agua. Las imágenes difundidas por sobrevivientes, periodistas y socorristas son impactantes: calles cubiertas de lodo, soldados cargando niños, gente llorando, vehículos destrozados y residuos en las vías.

    El número de damnificados es muy alto y son incalculables los daños materiales. Temen que cifra de víctimas aumente. Cinco barrios quedaron sepultados.

    El más reciente boletín de la Cruz Roja Colombiana (CRC) reportaba además 400 heridos y 220 desaparecidos tras la avalancha que se generó sobre las 11:30 p.m. del viernes 31 de Marzo, por el desbordamiento de los ríos Mocoa, Mulato y Sangoyaco en el selvático departamento de Putumayo.

    Ante la magnitud de lo ocurrido, Santos declaró la «calamidad pública» para agilizar las operaciones de rescate y ayuda, según escribió en Twitter.

    Tragedia sin precedentes.

    «Anoche llovió 130 milímetros, usualmente en un mes llueve aquí 400 milímetros. ¿Qué quiere decir eso? Que el 30% de la lluvia de un mes se produjo anoche y eso precipitó una creciente súbita de varios ríos (…) y eso produjo una avalancha», recalcó Santos. La tragedia en Mocoa empezó la noche de este viernes, cuando un fuerte aguacero aumentó el caudal de los ríos Mocoa y de sus afluentes Sangoyaco y Mulatos, cuyo desbordamiento provocó una avalancha de agua y piedras que se llevó todo lo que encontró a su paso.

    «No sabemos cuántas van a ser (las víctimas mortales), seguimos buscando», dijo más temprano Santos.

    La tragedia es de «gran dimensión», afirmó el director general de Socorro de la CRC, César Urueña, al reportar la «velocidad impresionante» en que sube el balance de muertos y heridos. Explicó que el afluente del río se mezcló con lodo y «materiales» de las calles, como residuos y basuras, y provocó el desastre.

    La ola invernal en Suramérica no solo ha afectado a Colombia. Perú viene soportando desde principios de año lluvias y avalanchas que hasta el momento dejan 101 muertos y más de un millón de damnificados.

    Colombia, y el mundo, se solidarizan con la tragedia. 

    El presidente de Francia, François Hollande, brindó hoy su «solidaridad y simpatía» al pueblo colombiano y a su presidente, Juan Manuel Santos, por la avalancha en la ciudad de Mocoa y aseguró que el país europeo está listo para ayudar a Colombia.

    «Francia está lista para responder a cualquier petición de ayuda», señaló en un comunicado Hollande, quien recordó que el recuento de víctimas aún no acabó.

    Por su parte, el presidente Santos anunció que se habilitó la cuenta de ahorros 021 666 888 del banco Davivienda para donaciones.

    De otra parte, la Cruz Roja comunicó que aún no ha habilitado la recolección de donaciones dirigidas a las víctimas de la emergencia.

    La Iglesia católica colombiana, no fue la excepción y se solidarizó hoy con los afectados y familiares de las víctimas de la avalancha.

    «Los obispos católicos de Colombia ofrecen sus oraciones por el eterno descanso de las personas fallecidas y piden a Dios la fortaleza para quienes se han visto afectados por esta tragedia», manifestó la curia del país suramericano en un comunicado firmado por el secretario general del Episcopado, monseñor Elkin Fernando Álvarez.

    Además, los prelados invitaron a las comunidades eclesiales y a las personas e instituciones «de buena voluntad» a poner en marcha iniciativas para ayudar eficazmente a la superación de esta catástrofe y se impliquen en los procesos de reconstrucción de las zonas afectadas mientras se unen «en oración» con los habitantes de Mocoa.

     

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