Oops!... Lo sentimos, este sitio se ha desarrollado para navegadores modernos con el fin de mejorar tu experiencia.

Para que lo puedas disfrutar es necesario actualizar tu navegador o simplemente descargar e instalar uno mejor.

  • impuestos
  • DEPORTE

    Publicado 3 mayo, 2016

    La reivindicación del Atlético y otra final como argumento incontestable

    Madrid, 3 may (EFE).- El Atlético de Madrid jugará el 28 de mayo por el título de la Liga de Campeones tras su triunfo ante el Bayern Múnich, en una nueva reivindicación de un grupo ambicioso y ganador, dirigido por el argentino Diego Simeone, fiel a su estilo y con un argumento incontestable ante cualquier debate: una nueva final.

    Porque el Atlético está ahí de nuevo, porque disputará su segunda final de la Copa de Europa en dos años o tres temporadas, porque se ha consolidado de forma indiscutible entre los mejores del continente y porque en cuatro años con el ‘Cholo’ ha coleccionado cinco títulos, triunfos memorables y unas cuantas hazañas, con menos recursos que los equipos más poderosos, a los que también ha ganado.

    «Me gusta el Atlético, todo lo que hace lo hace bien», dijo hace una semana Pep Guardiola, el último entrenador que ha sufrido todo lo que conlleva enfrentarse a un bloque de tanta intensidad, rigor táctico, esfuerzo, pasión y talento, que también lo tiene y lo demuestra, como el conjunto rojiblanco, un equipo fiable y efectivo.

    Son algunas de las múltiples señas de identidad de un colectivo que posee muchas cualidades más y que ya suma 54 partidos en la actual temporada, con 36 victorias, nueve empates, nueve derrotas, 85 goles a favor y 28 en contra, para estar en una posición deseada por cualquier otro club, con opciones de ganar dos competiciones.

    Una es la Liga, en la que está igualado a puntos con el Barcelona a falta de dos jornadas, sólo por detrás por la diferencia en sus enfrentamientos particulares -ambos con derrota por 2-1-, y la otra la Liga de Campeones, en la que se ha presentado en la final con el mérito de eliminar a dos favoritos: Barcelona y Bayern Múnich.

    Mientras de fondo surge un debate intenso y con opiniones diversas sobre su estilo y su idea de defender para atacar, de ser un equipo por encima de las individualidades, de su firmeza atrás y su concreción arriba para ganar, siempre desde casi una perfección táctica, la clasificación en Múnich es mucho más que un triunfo.

    Es la enésima reivindicación del Atlético, Simeone y su estilo, capaz no sólo de conquistar en cuatro años una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa en España y una Liga Europa y una Supercopa a nivel internacional o de acumular ya dos finales de la Champions, sino, sobre todo, de competir de tu a tu, y ganar incluso, a los más ‘grandes’, a los dominadores del fútbol europeo los últimos cursos.

    Al Barcelona, al que ha eliminado en cuartos de final en dos de las últimas tres ediciones de la Liga de Campeones o con el que empató en 2014 para ganar la Liga en el Camp Nou; al Real Madrid, con el que sólo ha perdido uno de sus diez choques más recientes, con cinco triunfos y cuatro empates; al Bayern Múnich, al que eliminó este martes en las semifinales del máximo torneo europeo…

    También al Chelsea, hace dos años en la misma ronda que ahora al conjunto alemán, o al Juventus, subcampeón la pasada campaña y derrotado por el Atlético en la fase de grupos; números y méritos incuestionables, como la eficacia de su estilo y otra final de Champions, un argumento incontestable de uno de los mejores equipos de Europa.

    Comments

    comments

    Edición impresa 159

    AQUÍ

  • Publicidad