Oops!... Lo sentimos, este sitio se ha desarrollado para navegadores modernos con el fin de mejorar tu experiencia.

Para que lo puedas disfrutar es necesario actualizar tu navegador o simplemente descargar e instalar uno mejor.

  • ACTUALIDAD

    Publicado 10 noviembre, 2016

    El efecto Trump

    Por Ignacio Castro Stolkiner

    “Los inmigrantes mexicanos están trayendo sus drogas, están trayendo su crimen. Son violadores y algunos, asumo, son buenas personas”, “El concepto de calentamiento global fue creado por los chinos para volver no competitiva a la industria de EE.UU.” y “Construiré un gran muro en la frontera… y haré que lo pague México”, son algunas de las joyitas con las que el excéntrico multimillonario dejó en claro hacia durante su campaña. Pocas propuestas políticas, nada de promesas, odio puro y duro. Trump afirma que el gobierno estadounidense ha sido cooptado por la corrección política y su discurso resuena en una sociedad que hace tiempo que está en crisis económicamente y en estado de fragmentación social. Una encuesta realizada por la CNN muestra que en Estados Unidos el 70% del electorado está de alguna manera insatisfecho con el gobierno y el 40% no se siente representado en absoluto, y no sería la primera vez que un político gana popularidad echándole el fardo del malestar a las minorías.

    Sus pérdidas se estiman en decenas de millones de dólares, que puede no ser tanto para él si se tiene en cuenta que su fortuna se mide en siete cifras.

    La marca Trump

    En cierto sentido, Trump representa el modelo del éxito, la consumación del sueño americano blanco y protestante. Un voraz hombre de negocios sin escrúpulos (cosa que reconoce abiertamente) con una capacidad extraordinaria de hacer rendir su dinero y su imagen. Si bien no se puede decir que se haya “hecho desde abajo”, sí es seguro que pocas personas hicieron crecer tanto su riqueza y su popularidad como él.

    Donald John Trump nació en 1946 en Queens, Nueva York. Hijo de Mary Anne, una inmigrante (oh, la ironía) escocesa, y Fred Trump. Tras estudiar Finanzas en la Universidad de Pensilvania, comenzó a trabajar en la ya exitosa compañía de bienes raíces de su padre, en donde aprendió a manejarse en el negocio. En 1971 se mudó a Manhattan y comenzó a participar en proyectos inmobiliarios, a los cuales ha sumado con el tiempo emprendimientos en deporte, gastronomía y entretenimiento. A lo largo de su carrera, Trump ha sido procesado en varias ocasiones por incumplir la ley y ha caído en bancarrota tres veces, logrando siempre resurgir nuevamente. Algunos de sus negocios más conocidos son las Torres Trump, edificios de ultra-lujo ubicados en varias ciudades del mundo, los hoteles Trump, algunos equipos deportivos, su nombre como marca (que otros emprendedores pagan varios millones para usar) y el ahora polémico concurso Miss Universo.

    Además de dedicarse a los negocios, el excéntrico empresario ha invertido mucho en su imagen personal,  y sus múltiples apariciones mediáticas y la publicación de varios libros de su autoría han hecho de él una celebridad. Apareció haciendo de sí mismo en varias producciones incluyendo “Mi pobre angelito 2”, “La Niñera” y “El Príncipe del Rap” y ha sido nominado a dos premios Emmy, además de haber sido anfitrión de su propio programa de radio “Trumped!”. Desde 2003 fue, además, anfitrión y productor de su propio reality show “El aprendiz”, en el cual un grupo de competidores se disputaban un alto cargo ejecutivo en una de sus empresas, llegando a cobrar hasta 3 millones de dólares por episodio. Gracias a su participación en el programa, Trump se convirtió en el millonario favorito de los estadounidenses, una especie de Tío Rico políticamente incorrecto y provocador. El show llevaba en el aire 10 temporadas con su participación hasta que la NBC publicó un comunicado anunciando el corte de sus relaciones comerciales con el magnate por sus declaraciones durante la campaña, pero afirmando que el programa continuaría con un reemplazo. Como curiosidad, además, en el capítulo de los Simpson “Bart to the Future”, del año 2000, Lisa es presidenta de los Estados Unidos después de una (entonces hipotética) presidencia de Donald Trump que ha dejado al país en la quiebra y debe lidiar con el difícil asunto.

    La campaña

    Trump viene coqueteando con la política desde hace tiempo, habiendo anunciado posibles candidaturas para la presidencia en 1998, 2004 y 2012, y para gobernador de Nueva York en 2006 y 2014. A pesar de no haberse presentado en 2012, obtuvo gran cobertura de los medios al lanzar una campaña proclamando que Obama no era realmente ciudadano estadounidense, llegando a lograr que la Casa Blanca difundiera públicamente el certificado de nacimiento del presidente.

    Desde su polémico discurso de apertura de campaña, el candidato acaparó a los medios de comunicación. En un país con 14% de población latina (que se proyecta crecerá hasta un 24% en 2050) es comprensible que un hombre que llama ladrones y violadores a los inmigrantes mexicanos genere reacciones adversas. A lo largo y ancho del surgió la campaña “Dump Trump” (‘Arroja a Trump a la basura’) y varias celebridades de origen latino, incluyendo a Shakira y Ricky Martín, lo han defenestrado públicamente.

    Los escándalos y polémicas fueron la constante de su campaña y le han valido millones de dólares en contratos. Paulina Vega, exMiss Universo, y Trump, dueño de la organización que hace el concurso, vivieron una guerra mediática. La modelo criticó al empresario por sus comentarios y salió a dar su apoyo a la comunidad latina, y Trump respondió acusándola de hipócrita por no renunciar al título. En el medio de la disputa, Univisión (la principal cadena de televisión en español de Estados Unidos) rompió unilateralmente el contrato que tenía con el empresario para transmitir el concurso, cuya audiencia es principalmente latina. Luego la NBC anunció públicamente el fin de las relaciones comerciales con Trump y su salida del programa “Celebrity Apprentice”. Más tarde el multimillonario mexicano Carlos Slim (la segunda persona más rica del mundo) siguió los pasos de NBC y dio por terminados sus proyectos con el candidato, y la tienda de ropa Macy’s decidió discontinuar su línea de ropa. Sus pérdidas se estiman en decenas de millones de dólares, que puede no ser tanto para él si se tiene en cuenta que su fortuna se mide en siete cifras.

    Comments

    comments

    AQUÍ

  • Anuncios