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    Publicado 1 octubre, 2016

    Desde ‘el misionero’ hasta ‘la mecedora’

    Me encantan las posiciones sexuales. Soy curiosa e inquieta; me hastía un encuentro completo en la misma posición, exceptuando alguno que otro caso cada tanto.

    Me gusta cambiar de sensaciones y ángulos visuales, aunque esto no significa interrumpir los picos de placer a cada rato para acomodarme en poses distintas. Basta con saber entregar la manivela cuando sea justo y necesario.

    A propósito de posiciones eróticas, les presento mi top de las tradicionales y algunas más atrevidas del Kamasutra:

    TRADICIONALES 

    Misionero

    Aburrida para algunos, gloriosa para otros. Se llama así debido a que los misioneros anglicanos se dieron cuenta de que los nativos de Samoa tenían sexo como animales, y les enseñaron lo que ellos consideraban “el coito natural”: el hombre arriba y la mujer abajo.

    Esta suele ser la posición del arranque, la del inicio, la del calentamiento de motores. El asunto se torna romántico y tierno, pero sin dejar de lado la pasión. A mí me gusta que el hombre me someta por momentos, y poder morder sus hombros, o aprisionarlo entre mis piernas.

    Ventajas: Facilita los besos, el contacto visual y el susurro de frases eróticas al oído. A ellos les permite durar más porque controlan el ritmo.

    Contras: Al menos yo no puedo durar más de diez minutos con la mirada hacia el techo. Y si el hombre no está bien dotado, la sensación es casi nula.

    Nivel de dificultad: Básico

    Nivel de placer: ***

    Tip: Me gusta deslizar mis pies por las pantorrillas de él, y aruñar su espalda, pero sin exagerar. Unas marcas de uñas son sexis, pero hacerlo pensar que durmió con Freddy Krueger se pasa de la raya.

    Cowgirl

    El éxito de esta postura depende del movimiento pélvico de la mujer, de su sensualidad y seguridad para desinhibirse. Me encanta; es de mis preferidas porque tengo el mando. Si se hace a la inversa, la sensación es más intensa: giro mi cuerpo y paso mis piernas por el lado para darme vuelta. Otra variante que aplico es la de llevar la espalda hacia atrás lo más que pueda.

    Ventajas: El hombre puede ver todo el cuerpo de la mujer, y tocar sus senos o sentir el movimiento de sus caderas. A mí me gusta que, aparte de marcar el ritmo, puedo inclinarme y besarlo cuando lo desee.

    Contras: Un error común es apoyarse en el abdomen del hombre, pues resulta incómodo para él. ¡No queremos hacer que expulse su cena!

    Nivel de dificultad: Medio

    Nivel de placer: ****

    Tip: Aprende a dominar el movimiento balanceado de adelante hacia atrás, no de arriba abajo. Tengo como reto aprender a hacer el twerk. ¡Pongan a trabajar la pelvis, chicas!

    Doggy style

    Tal vez porque es un emblema de los videos porno, esta postura vuelve locos a los hombres, ¡y a nosotras también! Es tan inspiradora que está plasmada en muchas obras de arte de la antigua Grecia, y el filósofo Lucrecio la enaltecía como la mejor para concebir. De esta en especial, me encanta ese gusto salvaje, un sabor animal tan sexy que me permite aflorar mi lado más desinhibido a la hora de expresarme. Esta posición se utiliza por lo general al momento de dar por terminada la faena: es la cerecita en el pastel, el broche de oro, el acto de clausura.

    Ventajas: Nosotras podemos sentir una penetración profunda y placentera. Ellos tienen una vista plena desde arriba, de su pene entrando y saliendo.

    Contras: No permite mucha intimidad o complicidad, ya que no existe contacto visual o cercanía de la pareja. Si el hombre es plus size, puede resultar dolorosa o incómoda para ella.

    Nivel de dificultad: Básico

    Nivel de placer: *****

    Tip: Si eres mujer, puedes variar esta postura trasera estirando las piernas y pegando tu pecho a la cama. El roce aumentará muchísimo.

    ARRIESGADAS

    Ascensión a la lujuria

    ¡Uf! Soy consciente del nivel de dificultad que esta postura representa para los hombres, ya que requiere de fuerza en los brazos y las piernas, pero el factor sorpresa suma muchísimos puntos. No es necesario un fisicoculturista para disfrutar de esta posición, pues basta con que nosotras colaboremos con el movimiento y no seamos un simple peso muerto.

    Ventajas: Permite a la pareja estar frente a frente, y es muy salvaje y ruda. A mí me vuelve loca la fuerza y la virilidad con la que el hombre me carga en sus brazos.

    Contras: No puede hacerse durante mucho tiempo, pues genera un cansancio mayor al de otras posiciones.

    Nivel de dificultad: Alto (¡pero vale la pena!)

    Nivel de placer: *****

    Tip: A los hombres les recomiendo hacer la movida sin avisar, en un momento en el que ella no se lo espere.

     La mecedora

    No importa si su nombre suena un poco a abuelita, esta posición es capaz de llevar a los amantes al séptimo cielo del placer. En los primeros intentos resulta un poco difícil acomodarse, pero vale la pena aprender a hacerla, porque es de las más románticas.

    Ventajas: Exige el movimiento coordinado del hombre y la mujer, así que funciona como un excelente trabajo en equipo, por decirlo de alguna manera.

    Contras: Cansa bastante, porque la penetración requiere del balanceo de la pelvis de ambos.

    Nivel de dificultad: Alto.

    Nivel de placer: *****

    Tip: Para poder realizarla sin tropiezos, lo ideal es que el hombre se tumbe sobre su espalda, y la mujer se siente a horcajadas sobre él. Una vez dentro, él levanta su torso para que queden sentados frente a frente. Por último, ambos se rodean con sus piernas y comienzan a mecerse.

    El visitante

    Gracias al fácil acceso, esta es la típica para los rapiditos en el baño del bar, o para hacerlo en la ducha, ya que permite un buen apoyo en un entorno mojado.

    Ventajas: Es muy pasional, incluso lasciva, y cuenta con el ingrediente picante propio de los encuentros inesperados.

    Contras: Nosotras debemos mantenernos empinadas, o en tacones para propiciar el acto, lo cual nos cansa al cabo de un rato. La penetración no es muy profunda en esta postura.

    Nivel de dificultad: Medio.

    Nivel de placer: ****

    Tip: Si eres un hombre alto, flexiona las rodillas un poco y sube para que la penetración vaya de abajo hacia arriba, ya que ahí radica el placer.

     

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