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    Publicado 5 julio, 2017

    ¿Deporte de día o de noche?

    Hacer ejercicio en la mañana NO quema más calorías

    Puede que la mayor motivación detrás del ejercicio matutino sea la creencia de que ésta es la mejor forma de eliminar calorías, pero sin negar que detrás de esta particular forma de empezar el día haya numerosos beneficios para nuestra salud, sí resulta conveniente escuchar la opinión de expertos con respecto a este tema.

    No en vano se trata de una costumbre que mueve a millones de personas en todo el mundo, quienes en ropa deportiva, se les puede ver caminando, trotando, o ejercitándose en parques, rutas y playas, haciendo un gran esfuerzo físico. Un sacrificio que, por supuesto, resulta mucho más valorable si se toma en cuenta que la mayoría de la población sufre de dysania (dificultad extrema para levantarse por las mañanas).

    En todo caso, para empezar derribando mitos, es necesario aludir a la primera creencia errónea que suele haber con respecto al ejercicio por la mañana: es totalmente falso que durante este momento del día el ejercicio ayude a quemar más calorías. De hecho, en conversación con Vogue España, el especialista en entrenamiento de peso corporal, Ben Bulach, aseguró que no existe evidencia alguna que relacione el entrenamiento en algún momento del día con una mayor reducción de calorías.

    Sin embargo, el profesional también aclaró que realizar el entrenamiento a la misma hora, todos los días, sí puede representar efectos positivos en el rendimiento del ejercicio, después de haber comentado, claro, que los resultados exitosos dependen del tiempo invertido por cada persona en los mismos, más que en la hora en las cuales los realizan.

    Pero, una vez más, esto no significa que el ejercicio matutino esté desprovisto de beneficios. De hecho, en una sociedad que cada vez sufre un mayor síndrome de cansancio, las prácticas físicas de la mañana podrían presentarse como los antídotos perfectos ante varios problemas de fatiga, e incluso emocionales. Tal como comentó también a Vogue David Pérez, coordinador del área de actividad física en el Club Metropolitan de España, darle un inicio activo a la jornada en horas de la mañana permite contar con mayor energía y mejor humor, pues al liberarse endorfinas el cuerpo se activa y afronta el día de manera más positiva»

    Así, no hay razón alguna para descartar el esfuerzo de empezar el día a día realizando distintos ejercicios. Lo que sí debe procurarse es tener claras la motivación y metas trazadas, para que de ese manera, se entiendan las rutinas y deportes adecuados para cada persona.

    El mismo David Pérez propone yoga o pilates para todas las personas cuya predilección por las actividades calmas es mayor. En un gimnasio, actividades como cycling, cross-met o tonificaciones, resultan ideales para todos aquellos que buscan empezar con gran vigor su jornada.

    Un dato crucial es no descuidar la dieta: tener el estómago vacío después de una larga noche de descanso conlleva tener bajos niveles de azúcar en la sangre. Los expertos coinciden que este es un estado en el cual no vale la pena hacer ejercicio, mucho menos si se trata de una persona principiante, o alguien que va a realizar grandes esfuerzos físicos.

    Por supuesto, hay excepciones a la regla, quienes, con el estómago vacío, se sienten fuertes y pueden realizar actividades exigentes, pero no está de sobra anotar que dichos afortunados constituyen la excepción y no la regla, así que, por cuidado, es recomendable ingerir un desayuno de acuerdo a la actividad física que se busca realizar.

    Así, si se trata de prepararse para ejercicios de larga duración, los cereales, pan y arroz integrales pueden ser de gran ayuda, además de hortalizas, frutos secos, legumbres y avena; es decir, hidratos complejos o de lenta asimilación. Por lo demás, si lo que se busca es contar con una buena dieta para momentos previos al entrenamiento, un poco de fruta o avena pueden ser suficientes, es decir, una cantidad mínima de carbohidratos que activen al cuerpo de manera inmediata.

    Además, los expertos coinciden en que mantenerse hidratados, bebiendo agua la tarde anterior, y tomando pequeños sorbos tanto antes de ir, como en el momento de estar en el gimnasio, es una de las más importantes conductas que se pueden adoptar para así ayudar a que el ejercicio matutino tenga plenas consecuencias positivas, y no se someta al cuerpo a mareos y cansancio extremo.

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