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  • DE LA DIRECTORA

    Publicado 16 diciembre, 2025


    ¿Y SI LA VIDA TE PIDE UNA PAUSA?

    Por Mayra Lucía Ríos Castro | directora@larevistaactual.com

    “A veces, la vida te pide una pausa. No todo tiene que resolverse hoy, ni todo necesita una respuesta. Hay momentos en que lo mejor que puedes hacer es detenerte, respirar hondo, sentir y escuchar. Escuchar tu corazón, sentir tu intuición. No es huir, es respetarte. No es rendirte, es darte tiempo. Date permiso para parar”.

                                                                Anónimo


    Hacer una pausa es clave para conectarnos y reflexionar sobre para qué llega una situación fuerte e inesperada a nuestra vida. Verla con los ojos del corazón, haciendo consciencia de lo que realmente somos, nos lleva a ser más creativos, a escuchar lo que nos dice nuestra alma, y nos hace posible encontrar el camino que nos permite avanzar, disfrutar el proceso y recordar que detenerse es parte esencial de nuestro recorrido.

    Cuando miramos más allá, podemos ver que somos uno con Dios y que no estamos separados del Universo. Venimos a este mundo como una chispa de luz, encarnamos en un cuerpo para transitar en el plano material, pero nunca dejamos de ser eso, seres de luz. 


    La certeza es la convicción profunda y la seguridad firme en las decisiones que tomamos en esos momentos de incertidumbre, independientemente de las voces de nuestro alrededor. Es la llave para transcender cualquier sufrimiento o emoción conectada con la 4D, con la plena confianza de que Dios está en nosotros y tenemos el poder de creer y actuar en consecuencia frente a la adversidad. Superar obstáculos es aprender a valorar el camino y asimilar las lecciones que nos hacen crecer.

    Hoy, mi invitación a ti que me lees es a que te des el permiso de hacer una pausa, de mirar hacia adentro y de reconectar con el cuerpo y el alma. 

    Comparto contigo a continuación un texto de la escritora Lorena Pronsky que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la pausa, el autocuidado y la autoconexión.


    EL PRIVILEGIO DE LA PAUSA

    Saber que uno siempre cuenta con el privilegio de la pausa. Descender la intensidad de la marcha. Acomodarse en el piso. Sacarse los zapatos. Tocarse el latido del corazón y sentir qué quieres que siga ahora y qué no. Así, escuchando tu respiración como respuesta, con la cabeza inclinada mirando a ese cielo que guarda tu vuelo. Tranquila, despacio, en ese silencio donde la verdad siempre te es revelada. Eso, en pausa, date el permiso hermoso de frenar. Que espere el que pueda esperar. Lo importante ahora es que te sepas esperar tú. Esto es sanarse.


    Para esta nuestra última edición impresa del año que termina, te traemos un especial dedicado a prepararnos para la etapa de la madurez, en la que realmente comenzamos a mirar la vida con más detenimiento y menos prisa. Para este especial, invitamos a hombres y mujeres de todos los sectores económicos que están próximos a llegar o que ya han llegado a dicha etapa y que tienen un propósito de vida claro. 

    Constituye también una guía para nuestros lectores jóvenes, que les permitirá mirar más allá y saber que todo pasa, que la vida es una gran universidad destinada a todos quienes decidimos llegar a la Tierra a experimentar en un cuerpo para la evolución de nuestra alma.

    En nombre de todo mi equipo de ACTUAL, deseo a todos nuestros lectores una feliz Navidad y que la Nochebuena sea un espacio para que compartan la vida en amor y armonía con sus familiares. Un feliz 2026, cargado de millones de bendiciones para cada familia que nos lee y que nos sigue.

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