Meryl Streep abrió la puerta a la secuela de «El Diablo Viste a la Moda»
Más de una década después de que Miranda Priestly aterrorizara a sus asistentes en la gran pantalla, la esperanza de una secuela de la icónica película El Diablo Viste a la Moda (The Devil Wears Prada) se ha reavivado
La legendaria actriz Meryl Streep, quien inmortalizó a la temida editora de moda, ha hecho una declaración que podría hacer realidad el sueño de millones de fanáticos. En una reciente entrevista, Streep, de 76 años, fue consultada sobre la posibilidad de retomar su papel en una segunda parte. La actriz no cerró la puerta a la idea, pero puso una condición clara para su regreso: la secuela debería estar centrada en el cambio climático.

Foto: Century Media
Streep propuso que si se hiciera una segunda película, Miranda Priestly debería estar inmersa en la lucha contra la crisis climática. Esta nueva trama ofrecería un giro inesperado al personaje, llevándola de las pasarelas de Milán a la primera línea del activismo ambiental, sin perder su inconfundible y mordaz estilo.
La actriz, ganadora de tres premios Óscar, compartió la idea de que Miranda, con todo su poder e influencia, podría convertirse en una fuerza impulsora para el cambio. «¿Qué tal si el diablo se enfrenta al cambio climático?», comentó Streep.
Sugiriendo que la secuela podría seguir a Miranda mientras utiliza su plataforma para abordar temas de sostenibilidad, sin dejar de ser la jefa exigente que todos conocemos
Esta propuesta ha sido vista con entusiasmo por su coprotagonista, Anne Hathaway (quien interpretó a Andy Sachs), y el resto del elenco, quienes han expresado repetidamente su disposición a reunirse. En el pasado, Hathaway siempre ha sido cautelosa, indicando que una secuela solo funcionaría si no se «apresuraba» y si el guión fuera excelente.
Con la idea de Streep, parece que la secuela ha encontrado una posible dirección temática relevante y oportuna.La película original de 2006 sigue siendo un fenómeno cultural. La propuesta de Meryl Streep no solo ofrece una vía para el regreso de la icónica Miranda Priestly, sino que también inyecta un tema de actualidad y urgencia global a una de las comedias dramáticas más queridas de Hollywood.