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Publicado 1 septiembre, 2026


DE BARRANQUILLA AL MUNDO:
EL LICEO DE CERVANTES CELEBRÓ A SAN AGUSTÍN EN UN AÑO ESPECIAL PARA LOS AGUSTINOS


Fotos: Mauro Tovar.


El viernes 28 de agosto, la Iglesia y las comunidades Agustinianas alrededor del mundo celebraron la solemnidad de San Agustín, una fecha especialmente significativa para el Liceo de Cervantes Barranquilla, institución fundada bajo el carisma de la Orden de San Agustín, que este año conmemora además sus 60 años de trayectoria formando generaciones de estudiantes y líderes.

La celebración adquirió una relevancia especial en 2026, cuando la Iglesia Católica cuenta por primera vez con un Papa Agustino: León XIV, cuyo nombre secular es Robert Francis Prevost. El actual pontífice fue miembro de la Orden de San Agustín y ejerció como Prior General de la Orden, antes de ser elegido Papa. Su vínculo con el pensamiento y espiritualidad de San Agustín constituye hoy una conexión visible entre la tradición agustiniana y la Iglesia universal.

Para el Liceo de Cervantes Barranquilla, esta fecha representó mucho más que una celebración religiosa. Fue una oportunidad para compartir con la ciudad una identidad que durante seis décadas ha acompañado la formación de miles de estudiantes bajo los principios de caridad, verdad y unidad, convirtiéndose en parte de la historia educativa y cultural de Barranquilla.


Una tradición que trasciende generaciones



Durante 60 años, el Liceo de Cervantes ha construido una historia vinculada estrechamente a la ciudad. Por sus aulas han pasado generaciones de Cervantinos que hoy se desempeñan en diferentes campos profesionales y ocupan posiciones de liderazgo en Colombia y en distintos lugares del mundo. Esta trayectoria ha estado acompañada por la presencia permanente de la comunidad Agustiniana, que entiende la educación como una misión que trasciende la transmisión de conocimientos y busca formar personas capaces de poner sus talentos al servicio de los demás.

En este sentido, la celebración de San Agustín permitió mostrar cómo una tradición nacida hace siglos continúa teniendo vigencia en la educación contemporánea y cómo sus principios siguen inspirando la formación de nuevas generaciones. El propio Papa León XIV ha resaltado el valor de la espiritualidad Agustiniana y la importancia de vivir la fe desde la fraternidad, el servicio y la caridad. En un mensaje dirigido a una comunidad Agustiniana, recordó precisamente los valores de veritas, unitas, caritas, verdad, unidad y caridad, como parte fundamental de esta identidad.


Una celebración que también habla de Barranquilla



La historia del Liceo de Cervantes Barranquilla está ligada a la historia misma de la ciudad. Sus instalaciones, su comunidad educativa y sus seis décadas de trayectoria hacen parte del patrimonio afectivo de numerosas familias barranquilleras que han encontrado en esta institución un espacio de formación y crecimiento. Por ello, esta celebración constituyó también una oportunidad para que Barranquilla conociera y reconociera la presencia Agustiniana que, desde la educación, la pastoral y el servicio, continúa aportando a la construcción de ciudad.

Actualmente, bajo el liderazgo del Padre Rector Fray Camilo Pineda, O.S.A., y con el acompañamiento de la comunidad Agustiniana, el colegio adelanta un proceso de transformación orientado a fortalecer simultáneamente su dimensión pastoral, académica, humana y de infraestructura, proyectando al Liceo hacia una nueva etapa de excelencia sin perder la identidad que ha construido durante seis décadas.


Una historia local con una identidad universal



La solemnidad de San Agustín permitió así poner en perspectiva una realidad que muchas veces permanece dentro de las aulas: el Liceo de Cervantes Barranquilla forma parte de una familia Agustiniana presente en diferentes lugares del mundo, unida por una misma espiritualidad y por el legado de uno de los grandes pensadores y santos de la Iglesia.

Este año, esa conexión adquirió una dimensión particularmente significativa con la llegada de León XIV al pontificado, haciendo que la celebración de San Agustín tuviera una resonancia especial para todos aquellos que viven y promueven el carisma agustiniano. El 28 de agosto, Barranquilla no solo celebró a San Agustín: también celebró una tradición educativa que durante 60 años ha formado generaciones y que hoy, en comunión con la Iglesia y con los Agustinos del mundo, continúa mirando hacia el futuro.


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