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PERSONAJE

Publicado 4 agosto, 2026

Hno. José Omar Hoyos Ciro
Transformar el mundo desde el ser



El rector del Colegio del Sagrado Corazón considera que la innovación, la espiritualidad y el liderazgo humanista son la clave para construir personas íntegras.


Una tradición que evoluciona


Pocas instituciones educativas en Barranquilla cuentan con tan rica tradición como el Colegio del Sagrado Corazón. Sin embargo, para el hermano José Omar Hoyos Ciro, su rector, el verdadero reto consiste en poner en diálogo la identidad histórica con el presente. A su juicio, la educación debe contribuir a la formación integral de la persona, “desarrollando sus dimensiones intelectuales, emocionales, sociales y espirituales”.

El legado del padre Andrés Coindre, fundador de la congregación, es el sustento de una convicción orientada a “instruir a la juventud e iniciarla en el conocimiento y el amor de Dios”. Sin embargo, el hermano deja claro que la fidelidad a la identidad no significa permanecer anclado al pasado. Por el contrario, considera que las instituciones educativas deben evolucionar para responder a las necesidades de cada época sin perder aquello que les da sentido.


“En el Sagrado Corazón buscamos forjar corazones capaces de amar, servir y transformar positivamente la realidad”.

Hno. José Omar Hoyos Ciro.



Identidad en la fe


“El Colegio del Sagrado Corazón basa su labor en el proyecto de Jesús de Nazaret, para ejercer una educación compartida con los padres ―primeros educadores―, profesores y colaboradores a través de la pedagogía de la confianza”, señala el hermano. Declara como directrices irrenunciables la formación en los valores del evangelio, la educación centrada en la dignidad humana, la búsqueda de la excelencia integral, la solidaridad, el servicio y el liderazgo ético.

Esos principios constituyen la columna vertebral de una comunidad educativa que ha enfrentado con éxito los cambios de las últimas décadas. La transición hacia la educación mixta, la incorporación de metodologías activas, el fortalecimiento del bilingüismo y la integración de tecnologías educativas son algunas de las transformaciones que han tenido lugar en el seno del colegio.

Especial relevancia concede el hermano a la innovación pedagógica. “El aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje cooperativo, el aprendizaje-servicio y las metodologías STEAM han redefinido la experiencia educativa de los estudiantes”, explica. La Feria del Conocimiento Corazonista constituye uno de los ejemplos más visibles al respecto. En 2025, reunió a más de 1200 estudiantes expositores, quienes presentaron proyectos e iniciativas desarrollados a partir de problemas reales de su entorno. En todo caso, explica el hermano, aunque las herramientas hayan cambiado, la misión del Sagrado Corazón permanece.


Reconstruir hábitos humanos



El hermano José Omar considera que la escuela tiene hoy una responsabilidad particularmente importante: “Ayudar a reconstruir hábitos humanos que la cultura digital tiende a debilitar”. La cultura de la inmediatez ha generado nuevos ecosistemas en los que la salud mental y el bienestar emocional de niños y jóvenes suelen padecer.

Frente a esa realidad, el colegio ha fortalecido espacios destinados al autoconocimiento y la construcción de relaciones saludables. “Fortalecemos en nuestros estudiantes la capacidad de hacer silencio interior, escuchar con profundidad, discernir y encontrar sentido a sus experiencias”, explica el rector, para quien la educación implica preparar a los jóvenes para convivir con la diferencia y construir vínculos auténticos.


La impronta corazonista: personas antes que profesionales



El hermano está convencido de que muchas ocupaciones actuales cambiarán radicalmente en las próximas décadas. Por eso considera que las capacidades más valiosas serán las ancladas a la condición humana. “La empatía, la compasión, el discernimiento, la creatividad, la capacidad de construir relaciones auténticas y el compromiso con el bien común seguirán siendo indispensables, incluso en escenarios altamente automatizados”, explica.

La orientación vocacional del colegio parte precisamente de esa premisa. Más que ayudar a elegir una carrera, busca acompañar a los estudiantes en la construcción de un proyecto de vida coherente con sus talentos, valores y aspiraciones. “Queremos personas bien preparadas, pero íntegras”, señala el hermano.  

La autoridad juega un papel muy importante en tal sentido. Inspirado en las enseñanzas del padre Andrés Coindre, el hermano rechaza los modelos de autoridad basados en el miedo o la imposición, y opta por una autoridad construida desde la firmeza serena y la confianza. “La autoridad sigue siendo necesaria, pero se ejerce cada vez más desde el acompañamiento, la escucha, el diálogo y la formación de la autonomía”, sostiene.

El Día del Servicio de la Autoridad lo ejemplifica a la perfección; se trata de una experiencia en la que los estudiantes próximos a graduarse asumen responsabilidades de liderazgo y participan activamente en la gestión cotidiana de la institución. “Y es que, en el Sagrado Corazón, más que formar mentes brillantes, buscamos forjar corazones capaces de amar, servir y transformar positivamente la realidad”, concluye el rector.


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