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PERSONAJE

Publicado 11 julio, 2026


Dr. Alfredo Pombo
El dolor no es una condena irremediable



El mayor referente de la medicina del dolor en el Caribe colombiano aclara cómo el equilibrio entre procedimientos tradicionales y alternativos ofrece mejores perspectivas de recuperación para los pacientes.


No convencional, pero con sustento científico



El Dr. Alfredo Pombo es directo: la práctica médica debe sustentarse en la implementación de intervenciones inteligentes y no siempre las mejores opciones se encuentran en la medicina tradicional. Formado dentro de la ortodoxia de la práctica, reconoce que ciertas tendencias no necesariamente se alinean con la búsqueda primigenia del oficio, el bienestar integral del paciente.

“En general”, declara, “persiste un enfoque reactivo en la medicina tradicional que busca tratar los síntomas de modo mecánico. Mi trabajo va más allá: me interesa modular los procesos inflamatorios que hacen que la enfermedad persista”. Desde 2010 optó por una visión no convencional del oficio, centrado principalmente en el manejo del dolor. En poco más de quince años se convirtió en el mayor referente de la región en esa área gracias a una propuesta que busca detener la inflamación y promover así la regeneración orgánica.

Se distancia así de la tradición médica que privilegia las intervenciones rápidas y la cirugía. “Existen demasiados casos en los que el paciente llega con diagnósticos que parecen definitivos, pero que pueden abordarse de otro modo si se realiza una buena lectura clínica”, explica el doctor. En otras palabras, el verdadero rigor médico implica determinar con criterio cuándo un tratamiento alternativo no invasivo es mucho más pertinente que una intervención tradicionalista.


La consulta como lugar de escucha y precisión



“El éxito de un proceso médico no se inicia con la elección del tratamiento, sino con una buena entrevista clínica”, señala el doctor Pombo. Los exámenes ―importantes, por supuesto― son el complemento de una conversación de calidad con el paciente. Allí se define hacia dónde va el tratamiento, qué necesita realmente la persona y qué resultados puede esperar.

“El paciente tiene derecho a saber qué padecimiento enfrenta y cómo puede curarse”, continúa. Según su experiencia, muchas afecciones que parecen imposibles de revertir pueden mejorar de forma notable cuando se trabaja sobre la causa y no solo sobre la manifestación. A pesar de su enfoque alternativo, el Dr. Pombo no desestima el valor de la tradición. “Cuando pensamos que la medicina ortodoxa ofrece una mejor alternativa de intervención invitamos al paciente a considerarla. No estamos en una competencia para determinar qué corriente es mejor, sino en la búsqueda por definir procedimientos dialógicos en los que el paciente salga ganando”, reseña.  


El derecho a disentir con rigor


Aunque el Dr. Pombo es un representante superlativo de la medicina no convencional, sigue siendo un hombre de ciencia. Por ello, se mantiene muy al tanto de los avances que organizaciones como el National Institute of Health comparten a favor de las intervenciones alternativas. “Cada decisión que tomamos en el consultorio tiene una base científica”, señala.

Reconoce que en su campo hay reticencias de colegas tradicionalistas, pero las asume como parte del paisaje de una medicina que aún discute su lugar frente a la ortodoxia. Ante cualquier duda, remite a la evidencia. “Lo que no tiene fundamento”, dice, “se trabaja con cautela; lo que sí lo tiene, se aplica con convicción”. En otras palabras, no se trata de creer todo lo que llega por un lado o por el otro, sino de estudiar, comparar y decidir.


Liderazgo en tiempos de ruido



“Las redes sociales y la inteligencia artificial pueden dar respuestas inmediatas, pero no reemplazan la responsabilidad humana”.

Dr. Alfredo Pombo


El Dr. Alfredo Pombo no se identifica como un médico que solo cura, sino como un referente que debe guiar con claridad a pacientes y a nuevas generaciones. Ese liderazgo, en su opinión, exige honestidad moral y responsabilidad ética, sobre todo en un tiempo dominado por la desinformación. “Las redes sociales y la inteligencia artificial pueden dar respuestas inmediatas, pero no reemplazan la responsabilidad humana de escuchar, examinar y decidir con criterio”, declara.

El liderazgo médico, por tanto, también implica enseñar. En un escenario en el que muchos profesionales jóvenes son “remisorios especialistas” o prescriptores automáticos, la tutela de expertos como él es el único antídoto. “Es un camino un poco solitario”, admite, pero necesario cuando se quiere sostener una práctica seria en un campo saturado de opiniones.


El método Pombo

  • El tratamiento debe modular los procesos inflamatorios, no solo tratar síntomas.
  • Cada paciente requiere un abordaje distinto; no existe una receta universal.
  • Las cirugías pueden ser necesarias, pero no deben ser la primera respuesta.
  • El conocimiento debe revisarse a diario para sostener decisiones clínicas con fundamento.


Instagram: @pombo.alfredo.


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