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PERSONAJE

Publicado 11 julio, 2026

Ahmet Kula
La revolución mediterránea de Storia D’Amore



El prestigioso chef turco, cuya imagen internacional ha alcanzado un crecimiento exponencial en los últimos años, se vincula al icónico restaurante barranquillero para renovar su carta.


Ahmet Kula es un nombre que pocos habrán escuchado en Barranquilla, pero internacionalmente es un referente de éxito en el mundo de la gastronomía. A lo largo de más de 30 años de experiencia, ha atesorado una impecable carrera en las cocinas de hoteles exclusivos y restaurantes de alta gama. De hecho, este chef de origen turco trabajó por varios años junto al mediático Salt Bae —su gran amigo y colega—, a quien acompañó en el montaje y apertura de sus restaurantes en Miami, Nueva York, Los Ángeles, Boston y Las Vegas.

Después de haber recorrido profesionalmente más de 25 países, Ahmet enfrenta hoy la aventura de asumir en Barranquilla la renovación de la carta de Storia D’Amore, uno de los restaurantes más bellos de la ciudad. El objetivo es consolidar su oferta con una atractiva apuesta de comida mediterránea e incluir platos turcos que enriquecerán la propuesta de cocina italiana.



Su incorporación como líder de este proyecto se concretó tras varios intentos por parte de los fundadores de la marca, Juan Camilo Acosta y Alejandra Reyes, por vincularlo a un grupo gastronómico que también incluye a Casa D’Amore en Cali. Ahmet explica que, aunque siempre se sintió atraído por trabajar en Colombia, sus compromisos en el exterior no le daban espacio, hasta que llegó el momento perfecto y pudo dar el “sí”.

El proceso se inició en la capital del Valle, donde su permanencia de ocho meses arrojó los resultados esperados: una gran aceptación del público hacia platos que evocan un pasado gastronómico común con el Cercano Oriente, así como una marcada preferencia por los sabores agridulces e ingredientes locales que elevan la experiencia en el paladar.

Para el chef descubrir las similitudes entre las culturas colombiana y turca ha sido una grata sorpresa. Esta afinidad lo motivó a sumergirse por completo en nuestra gastronomía, y hoy se declara un amante de las empanadas y las arepas, y de frutas tropicales como el maracuyá y el chontaduro.


«El objetivo es consolidar la oferta de Storia D’Amore con una atractiva apuesta de comida mediterránea e incluir platos turcos que enriquecerán la propuesta de cocina italiana».



De niño, en Turquía, recolectaba vales de periódicos para obtener libros de cocina, lo que despertó su interés por la gastronomía. A ello también contribuyó su madre, una cocinera talentosa que apoyó su deseo de seguir una educación culinaria pese a no tener antecedentes familiares en ese campo.

Ahmet se formó en la escuela de cocina en Turquía, impulsado por un amor genuino hacia el oficio que lo llevó a construir una distinguida carrera en hoteles de lujo y restaurantes exclusivos en múltiples países, donde fue determinante adaptarse a nuevas culturas y diferentes formas de ver el mundo; como cuando descubrió en las cocinas de Nueva York un entorno laboral altamente desafiante en el que los roles y procedimientos de trabajo están delimitados de manera estricta.



Por eso enfatiza lo significativas que son la pasión y la paciencia en su ámbito profesional, donde mantener altos estándares requiere mucho más que técnica: “Cuando trabajas como chef en un lugar (como Barranquilla) cuya temperatura de 30 grados centígrados en promedio se duplica en la cocina, debes estar preparado para soportar esa situación; es ahí donde pones a prueba tu compromiso con un oficio que odias o amas. Si lo odias, podrás permanecer en él a lo sumo dos años; si lo amas, harás de él el trabajo de tu vida, como me ha pasado a mí. Ya son 30 años en esto”, afirma.

Con respecto al impacto de las redes sociales en la industria restaurantera, Ahmet señala que el compromiso con la calidad siempre debe primar sobre el marketing y las tendencias virales. Más allá de los ‘views’ y los ‘likes’, la consistencia en la ejecución de cada plato es lo que verdaderamente trasciende las apariencias y sostiene una carrera culinaria en el tiempo.

Según él, en escenarios de alta presión y con comentarios constantes por parte de clientes diversos, se requiere resiliencia apoyada en la excelencia culinaria. Hay que mantener la consistencia a pesar de gustos variados. Lad redes sociales pueden elevar el perfil de un restaurante, pero un solo error puede dañar su reputación. Consciente de ello, Ahmet Kula se enfoca en mejorar los estándares, los sabores y la presentación de mesa del restaurante Storia D’Amore en Barranquilla, lo que, entre otras cosas, implica la adición de nuevos platos cada semana, al tiempo que explora los sabores de la cocina colombiana para integrarlos en su repertorio culinario.


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