Adiós a uno de los grandes: Fallece Willie Colón, la leyenda eterna de la salsa, a los 75 años
El mundo de la música tropical se ha detenido este 20 de febrero con la noticia que ningún salsero quería escuchar: el fallecimiento de Willie Colón, el legendario trombonista, compositor y productor que redefinió el sonido de la salsa neoyorquina
A sus 75 años, el «Rey del Trombón» se despide dejando un vacío irreemplazable en la cultura latina, tras confirmarse su deceso a través de sus cuentas oficiales y fuentes cercanas a su familia.

Foto: Rolling Stones
La noticia, que rápidamente se volvió tendencia mundial, marca el final de una trayectoria de más de seis décadas. Aunque en los últimos años el artista había enfrentado serios problemas de salud —derivados especialmente de un grave accidente de tránsito sufrido en 2021 que afectó su movilidad y sistema neurológico—, Colón se mantuvo activo en la memoria de sus seguidores y en la gestión de su legado. Según los primeros reportes, su fallecimiento ocurrió en un hospital de Nueva York, rodeado de sus seres queridos.
William Anthony Colón Román, nacido en el Bronx con raíces puertorriqueñas, no fue un músico común. A los 17 años ya estaba revolucionando el mercado con su álbum debut El Malo. Su alianza con Héctor Lavoe creó la dupla más icónica del género, entregando himnos generacionales como «Che Che Colé», «Calle Luna, Calle Sol» y «El Día de mi Suerte».
Posteriormente, su colaboración con Rubén Blades en el álbum Siembra (1978) elevó la salsa a un nivel de conciencia social y política nunca antes visto, con obras maestras como «Pedro Navaja» y «Plástico».
Colón no solo tocaba el trombón; era un arquitecto de sonidos que mezclaba el jazz, los ritmos africanos y la lírica urbana de la calle
Las redes sociales se han inundado de mensajes de colegas como Marc Anthony, Gilberto Santa Rosa y el propio Rubén Blades, quienes han destacado su genialidad y su carácter visionario. «Willie no solo hizo música, nos dio una identidad a los latinos en Nueva York y en el mundo», rezan algunos de los tributos más compartidos.

Con su partida, la salsa pierde a su último gran caudillo, al hombre que convirtió el sonido del trombón en un grito de resistencia y orgullo. Se va el hombre, pero queda el mito: Willie Colón es, y será siempre, el alma del barrio.