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    Publicado 24 abril, 2020

    Resolviendo dudas del COVID-19 con el doctor Álvaro Villanueva

    Por Jocelyn González

    La revista Actual tuvo la oportunidad de conversar con el reconocido médico internista infectólogo barranquillero Álvaro Villanueva quien, con su amplio conocimiento sobre la materia, nos aclaró varios temas acerca de la pandemia, su evolución y lo que se espera de esta. Ojalá que sus respuestas ayuden a aclarar muchas de sus inquietudes.

    Alvaro Villanueva, médico internista infectólogo.

    A día de hoy, ¿cuál es el panorama del país con respecto a la pandemia?

    El panorama es incierto, no sabemos todavía lo que puede pasar, porque la contagiosidad del virus es bastante alta y puede afectar a personas en diferentes poblaciones y de diferentes géneros. Con el crecimiento de la epidemia que hemos tenido —a pesar de la cuarentena— y por los accidentes que han ocurrido ya en algunos sitios como clínicas y prisiones, esto puede repetirse en estas poblaciones. De modo que no tenemos a ciencia cierta un porcentaje de la población que se pueda afectar, pero posiblemente sea más del cincuenta por ciento. Esto es importante porque la mortalidad va a ser mayor en personas con más edad y en personas con disminución de las defensas como diabéticos, pacientes que están tomando medicamentos inmunosupresores o que bajan las defensas, corticoides; así como con pacientes con alteraciones a nivel pulmonar, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, fumadores, etc.

     

    A su consideración, ¿qué tanto se debería extender la cuarentena o el aislamiento para disminuir los índices de contagio?

    La cuarentena se tiene que extender a la que ya se ha propuesto y es muy probable que se empiecen a tener cuarentenas en el sentido de selectividad, es decir, algunos grupos de trabajo que puedan tener la condición de cumplimiento de las normas como el distanciamiento social, el lavado de manos, la forma de hacer el saludo, así como la forma correcta de toser y estornudar, cubriéndose con el antebrazo. Estas son recomendaciones que deben ser cumplidas estrictamente y cada vez más, para disminuir la posibilidad de que la epidemia ocurra en un momento dado con compromiso de estas poblaciones, que como dije, podrían ser las más afectadas y que, indudablemente, van a requerir de hospitalización, con mucha posibilidad de necesitar equipos de apoyo como ventiladores y otros tratamientos más estrictos. De modo que, hay que pensar que la epidemia sí se va a extender y va a permanecer durante un tiempo, y la discusión se va a centrar en hasta cuándo se mantienen los niveles de aislamiento. Va a ser muy importante ver cómo se desplaza la curva epidemiológica y cómo se está comportando el virus de acuerdo a su agresividad y las consecuencias que puede traer.

     

    ¿Por qué los pacientes que se han recuperado del cuadro de gravedad han podido salir de este?

    Hay diferentes presentaciones del virus. En la mayoría de los pacientes puede ser una forma muy leve, en otros ni siquiera se reconoce su cuadro clínico y son asintomáticos completamente. La forma moderada ya se presenta con un cuadro febril, tos, algunas veces con un poco de dificultad respiratoria moderada y dolores osteomusculares, dificultad para tragar; en otros pacientes ha habido manifestaciones como disminución del sentido del gusto, del olfato y dolor de cabeza, con compromiso generalizado. Algunos pacientes después evolucionan a una dificultad respiratoria muy severa y progresiva, es casi necesaria su hospitalización y se manejan en cuidados intensivos. Estos pacientes se recuperan de acuerdo a su capacidad de defensas y del crecimiento reproductivo viral que tengan; del compromiso, sobre todo, de la parte pulmonar —en el sentido neumónico—, pero se manifiesta como un cuadro séptico generalizado que puede traer complicaciones en cualquier órgano, de ahí que pacientes que tengan algún defecto, por ejemplo, cardíaco o renal, pueden tener unas consecuencias más graves que otros pacientes. Los que se han recuperado de este tipo de gravedad ha sido porque el apoyo se les ha prestado rápidamente y se ha logrado suministrar los tratamientos que en este momento están ya definidos para estas manifestaciones con complicaciones.

    ¿Qué actualizaciones hay a nivel mundial con respecto a la vacuna contra el COVID-19? ¿Qué tan adelantados vamos en este tema?

    Las vacunas son la esperanza en el control y el manejo de esta epidemia, porque se tendría la posibilidad de crear anticuerpos para frenar el virus apenas entre en contacto con las personas, pero todavía están en una fase inicial y se pueden demorar entre seis y ocho meses, incluso hasta 18 meses, siendo rápidos para la investigación. Existen más de 100 grupos en este momento y hay unos cinco grupos ya con la vacuna un poco más adelantada. Esas son las esperanzas en estos momentos; es posible que puedan suceder algunas cosas en el trascurso del tiempo, que ojalá sean favorables para tener una buena vacuna y poder frenar la multiplicación del virus.

     

    De seguro entraremos en una etapa a corto y mediano plazo en la que los colombianos empezaremos a salir a la calle a reactivar todo lo que ha quedado en ‘stand by’, pero con miedo aún a algún tipo de contagio. ¿Qué le puede decir, como especialista de la salud, a las personas con respecto a esto?

    Yo recomendaría a las personas no estar saliendo a la calle y que pierdan sus controles de contagiosidad, porque se están exponiendo a un riesgo bastante alto. Si en algún momento se abren las posibilidades de salir a trabajar o de hacer algunas cosas esenciales, se debe hacer con mucho cuidado y lógicamente no deben darse permisos para actividades de entretenimiento, ni para estar en espacios de reuniones de más de cinco personas, y el distanciamiento de más de ocho metros sería obligatorio. Creo que se debe controlar mucho la parte de movilidad, hay que utilizar mucho el lavado de manos, la limpieza o desinfección con alcohol en caso de que no haya la posibilidad del lavado con jabón.

    Hay que crear una mentalidad en la que la gente sepa que este año las cosas no se van a dar para estar saliendo y para estar yendo a todas partes. Se trata un poco de adaptarse al medio, pero es preferible evitar complicaciones y que se tenga que volver a implementar una cuarentena otra vez total. La situación dependerá mucho de cómo se comporte la gente —y a esto le tengo muchas dudas porque la mayoría de la gente no tiene mucha disciplina—. Es preferible tener unos permisos para salidas muy controladas y una utilización de los sistemas de movilización bastante diferentes, con la implementación de las medidas sanitarias, de las costumbres y el distanciamiento social y otras medidas importantes que no permitan que se hagan reuniones en alta frecuencia.

     

    A manera general y como consejo, ¿cómo nos podemos protegernos contra las infecciones?

    Cumpliendo con todas las normas que la gente ya va entendiendo. La mejor protección es el aislamiento social, en este momento, que indudablemente es una forma que tenemos que ir entendiendo poco a poco, pero que en este momento es urgente que se cumpla. La forma del saludo, el darnos las manos, besos y abrazos, tiene que ser eliminado en el comportamiento social, al menos por estos tiempos. También la forma como se hace el estornudo y el toser, que debe ser protegiéndose con el antebrazo. Todo esto debe cumplirse para que nos sintamos más responsables y no terminemos contagiando a otras personas. Indudablemente, las personas infectadas pudieran llegar a fallecer, a pesar de que el origen de la infección sea en una persona que lo ha padecido de manera benigna. De modo que tenemos que considerar ser siempre solidarios con las personas más propensas a generar cuadros de gravedad y ayudarlos a que no se infecten.  También hay que hacer las consultas necesarias con los médicos cuando se presenten los síntomas o cuando exista la duda sobre un caso de contagio.

     

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