Oops!... Lo sentimos, este sitio se ha desarrollado para navegadores modernos con el fin de mejorar tu experiencia.

Para que lo puedas disfrutar es necesario actualizar tu navegador o simplemente descargar e instalar uno mejor.

  • impuestos
  • ACTUALIDAD

    Publicado 21 abril, 2017

    Óscar Rosales: “la medicina es un apostolado”

    El cardiólogo barranquillero Óscar Rosales completa más de dos décadas de trabajo ininterrumpido en torno a la atención y prevención de la enfermedad arterial periférica, una labor que ha contribuido al mejoramiento de la calidad de vida de miles de personas en los Estados Unidos, y en el mundo entero.
    Es posible que en años venideros, el Dr. Oscar Rosales tenga la sensación de que su cumpleaños se celebra dos veces. Por un lado lo seguirá festejando en la misma fecha que lo ha hecho toda su vida, por otro tendrá presente que el Ayuntamiento de la ciudad de Houston, en el estado de Texas, dedicó el día 20 de marzo en su honor. Este gesto del gobierno local fue un reconocimiento a la estimable trayectoria que desde la práctica, la investigación, la docencia, e incluso la filantropía, ha cimentado para contrarrestar los estragos que la obesidad, la diabetes y el tabaquismo provocan en la vida de miles de personas.

    Al escucharlo hablar es evidente que su área de interés, más que una elección profesional, es una verdadera pasión personal; se esfuerza por explicar con sencillez los complejos reveses que enfrenta el sistema circulatorio bajo los efectos del azúcar y la nicotina: “Imagina las arterias de nuestras extremidades inferiores como las calles y avenidas de una ciudad atestada, a ellas ingresan elementos nocivos que las estrechan y las obstruyen, dificultando que el tráfico continúe y la sangre llegue a todos los puntos donde debe llegar. Esto conlleva a la muerte de las células y posteriormente a una gangrena, que desencadenará la pérdida del miembro. La enfermedad arterial periférica provoca la amputación en más de 150.000 personas al año, y la mitad de ellos tienen altas probabilidades de perder otra extremidad en el futuro. Por eso, lo que hemos tratado de hacer todos estos años es encontrar terapias y técnicas que permitan fomentar la correcta circulación de la sangre, y así evitar el sufrimiento que implica una calamidad de ese tipo”.
    El Dr. Rosales es un médico de la Universidad Javeriana de Bogotá, posteriormente ingresó a la Universidad de Tulane para realizar su especialización en medicina interna, y más tarde se convirtió en el primer colombiano en ser aceptado en el colegio de cardiología de la prestigiosa Universidad de Yale. A lo largo de su trayectoria estudiantil obtuvo un notable destacamento, que le permitió ser jefe de residentes del programa de medicina interna y jefe del programa de cuidados coronarios. El involucrarse con estos procesos le ha permitido apasionarse con la docencia y ejercerla a lo largo de su carrera. Actualmente se desempeña como director del programa de cardiología clínica de la Universidad de Texas, donde también está a cargo del programa de cateterismo cardiaco. En el año 2002 cofundó el “Grupo asociado cardiovascular de Houston”, el conglomerado de especialistas coronarios más grande del estado.

    Para leer la nota completa, adquiere nuestra última edición en nuestros puntos de venta.

    Comments

    comments

    Edición impresa 159

    AQUÍ

  • Publicidad