Oops!... Lo sentimos, este sitio se ha desarrollado para navegadores modernos con el fin de mejorar tu experiencia.

Para que lo puedas disfrutar es necesario actualizar tu navegador o simplemente descargar e instalar uno mejor.

  • DE LA DIRECTORA

    Publicado 18 diciembre, 2019

    NAVIDAD, EL TIEMPO DEL ÁGUILA

    Para los que no lo saben, el águila es el animal con más longevidad de su especie, y a los 40 años debe tomar una seria decisión, difícil y crucial para poder seguir viviendo hasta los 70 años.

    Por Mayra Lucía Ríos Castrodirectora@larevistaactual.com,Vestuario: Alitza García, Maquillaje y peinado: Cristina Vives, Foto: Franklin Castro

    Es una sensación de varios sentimientos juntos la que me produce esta época bella de Navidad. Alguien me comentó en días pasados que las personas que arman su arbolito y decoran su casa de Navidad desde muy temprano (en mi caso lo hago la primera semana de noviembre) son las que se consideran más felices. Y yo hago parte de este grupo, de la gente que es feliz con lo que llega día a día a su vida. Por alguna razón, mi ser, mi alma, siente la época de Navidad y la recibe con una alegría única y maravillosa. Yo la asocio con magia, estrellas, luz, y al sentir su olor, me llega una sensación de mágico poder.

    Mi balance, para este año 2019 que termina en pocos días, tiene saldo en negro y a favor, con mucho agradecimiento por lo vivido, por haber logrado ver la grandeza de Dios, por haber sentido como fui levantada por una tropa de ángeles de luz en momentos en que me sentí sin fuerzas, con dolor, con rabia, con tristeza, con desánimo. Todo pasa. Nada se queda estático, la vida es movimiento y como tal los momentos pasan, y lo que queda es un gran aprendizaje.

    Hoy puedo decir que he renacido, que hice lo mismo que hace el águila para no morir. El proceso de renovación del águila es algo grandioso y un ejemplo a seguir. Para los que no lo saben, el águila es el animal con más longevidad de su especie, y a los 40 años debe tomar una seria decisión, difícil y crucial para poder seguir viviendo hasta los 70 años.

    Al llegar a la cuarta década de vida sus uñas se vuelven apretadas y flexibles, lo que le impide tomar a sus presas para alimentarse. Su pico largo y puntiagudo se curva apuntando contra su pecho, sus alas envejecen y se tornan pesadas y las plumas se le engruesan. Por lo que volar se le hace demasiado difícil. Es ahí cuando el águila (mi animal favorito) tiene que tomar una decisión: morir o enfrentar su doloroso proceso de renovación que dura 150 días. El proceso consiste en irse a una montaña y quedarse este largo tiempo sin volar para hacer su trabajo de renovación. Este consiste en golpear su pico en la pared hasta conseguir arrancarlo y esperar el crecimiento de uno nuevo que le ayudará a desprenderse sus uñas. Al mismo tiempo que nacen sus nuevos talones, sus plumas viejas se caen y finalmente después de cinco meses muy duros y de mucho dolor, sale a su vuelo de renovación que le dará 30 años más de vida.

    Es ahí, en esa salida, cuando más brillas y los que te miran te preguntan admirados: ¿Qué te hiciste? Es volver a nacer y, claro, lo que reflejas es maravilloso. Irradias luz, paz, belleza, alegría, es una recarga de energía que te permite volar bien alto donde sientes que tú eres lo más bello del universo.

    Para finalizar este escrito, quiero enviar un mensaje a ti que me lees en este instante. Nunca pierdas tu identidad, nunca entregues tu poder, nunca dejes de soñar, nunca dejes de celebrar, nunca dejes de observarte y ¡nunca dejes de creer en la grandeza de Dios! Es mágico cuando crees, creas, vuelas y sales airoso de tu proceso de renovación.

    Así que mis queridos amigos, les deseo una grandiosa Navidad, un final de año en equilibrio y balance de fiesta y descanso. Empieza desde ya a crear lo que quieres vivir en el 2020, comienza dando gracias porque lo que deseas esta ya creado y viene en camino hacia ti. Conéctate con el cielo, con la divinidad, con Dios y dales las gracias porque esto ya está dado en tu vida. Gracias, gracias, gracias, Dios, por escucharme.

    Comments

    comments

    AQUÍ

  • Anuncios