El ángel de la gratitud te acompaña en este tiempo, diciendo: Hijo del altísimo Dios del universo, has sido escuchado en tus ruegos. Los ángeles venimos a tu servicio y auxilio, abriendo puertas y tocando corazones para que tus proyectos no tengan obstáculos. Ahora es cuando empiezas a caminar sobre cada cosa deseada, logrando cambios de vida. Da gracias por cada cosa que tienes, desde el agua que te baña hasta el agua que bebes, por el amor de Dios manifestado en seres y cosas que te dan soporte emocional y físico en la tierra. Cada vez que se mueve tu corazón con gratitud, los ángeles te acarician más, llevándote a nuevas oportunidades de crecimiento, económico, intelectual, espiritual. Abre tu corazón para recibir cambios placenteros. Recibe el amor esperado, la casa nueva, viajes de placer y compañía, ganancias exitosas. Decreta: “Si Dios es mi escudo, a quién temeré”. Leer: Deuteronomio 8:3