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ACTUALIDAD

Publicado 6 abril, 2020

El plan B de Maurizio Mancini en la cuarentena

Por Jocelyn González

“Creo que reinventarnos y saber adaptarse al cambio siempre será una ventaja. Creo que valoraremos más todo: una salida a un restaurante, un trago en una barra, simplemente salir a dar una vuelta en un carro; cosas qué tal vez antes dábamos por hecho”.

Maurizio junto a su esposa Julieta y su hija Olivia.

Maurizio es, sin duda alguna, uno de los empresarios más exitosos en el mundo de los restaurantes y bares en Colombia. El barranquillero creador de Sir Frank, Napoleón Taberna, Kong, N.N y Habibi, entre muchos más, ha demostrado que su fructífera trayectoria no ha sido cosa del azar; su trabajo constante, creatividad y capacidad de reinventarse han sido su pasaporte al triunfo y, según parece, no cesarán de serlo.

La pandemia por COVID-19 que tiene a la humanidad en vilo, así como a un sinfín de sectores, ha impactado al mundo de los restaurateurs, siendo visible cómo negocios exitosos y colmados de comensales, han pasado a cerrar sus puertas indefinidamente a ver qué será lo que sucede con esta agitación mundial y las decisiones que se tomen para que la economía se vea lo menos golpeada posible.

En el medio, Maurizio no se ha puesto descansar, todo lo contrario, esta situación ha sido para él una suerte de empuje a su ya tan viva pujanza. Junto a su equipo de trabajo, ideó llevar al hogar de sus clientes algunas de las preparaciones de sus restaurantes en formato de congelados. Ciertamente, esta era una idea que venían trabajando hace más de un año, pero debido a la coyuntura actual y las necesidades de sus clientes, decidieron acelerar su lanzamiento.

Línea de congelados de Maurizio Mancini.

Consciente de que las pequeñas y medianas empresas son las que general el 80 porciento de los empleos en el país, supo que esta iniciativa era una buena oportunidad para asegurar el empleo a sus colaboradores: “El 100 por ciento de la recaudación en la venta de estos congelados es para cubrir nuestra nómina. En nuestro equipo tenemos cientos de familias que dependen exclusivamente de este ingreso”, comenta Maurizio. A la fecha, se encuentra comercializando los productos como quibbe, falafel, won ton, lumpia, dedito de queso y chicharrón en Bogotá y sus alrededores, y Santa Marta, pero con su equipo está trabajando fuertemente para poder ofrecerlos en otras ciudades.

Lo más nuevo que sumó a la oferta son unas comidas empaquetadas llamadas Frank Packs, con los cuales su idea es no sólo brindar al cliente la oportunidad de alimentarse sino de tener un plan en familia. Consiste en enviar a los hogares todo lo necesario para preparar, por ejemplo, hamburguesas y perros calientes.

Y precisamente ese compartir en familia es lo que Maurizio más atesora en estos momentos. En compañía de su esposa, Julieta Piñeres, aprovecha los días para, por ejemplo, ser partícipe en la educación de su hija Olivia, o dedicarlo a actividades que, por el afán diario, había dejado de lado, como cocinar. Confiesa que le gusta escribir, y que en sus planes está retomar esta actividad que de joven realizaba, cuando colaboraba para medios nacionales.

Maurizio y Julieta.
Maurizio y Julieta.

De momento, no tiene un plan exacto a futuro próximo, pues las medidas que el Gobierno Nacional y las administraciones locales dispongan para el sector en el cual se desenvuelve, aún no están dichas. Va día a día, innovando, proponiendo y ejecutando, y tiene claro que de esta situación algo positivo saldrá para el sector de los restaurantes: el fortalecimiento de los servicios de domicilios, de las relaciones de los propietarios con su equipo de trabajo, así como con proveedores, arrendadores y clientes.

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